Jueves 24 de abril de 2008

¡Preparados, listos, ya…!

Sin ninguna duda, Iris Fernández, fue una de las grandes deportistas del Club y de reconocida trayectoria deportiva con logros internacionales. Su etapa en el atletismo del Ciclón, fue la continuadora de aquella marcada por Don Pancho Mura, quien ya había dejado la Institución.

A continuación los invito a repasar la trayectoria de Iris Fernández:

¿Cómo te iniciaste en el atletismo y cuándo y cómo llegas a San Lorenzo?

Mi acercamiento al club se concreta en el año 1963 de dos formas o mejor dicho por dos caminos distintos. Ese año estaba cursando el 5º año en la Escuela Nacional de Comercio Nº 19 Juan Montalvo y como la misma estaba en refacciones, nos derivaron para las clases de educación física al Vejo Gasómetro. Allí me conecté con la vida del Club que me fascinó. Yo era una chica de barrio, vivía en Parque Avellaneda, y siempre me encantaron los deportes, los que practiqué sin planificación ni dirección alguna desde temprana edad.

El poder vivenciar la variedad de deportes que existía: tenis, tiro al blanco, softbol, pelota al cesto y descubrir que existía un deporte que fue mi pasión a partir del momento que descubrí que ATLETISMO era correr, saltar y lanzar, actividades éstas que cualquier niño que juega lo hace en todo momento.

Por un vecino de la cuadra donde vivía en la calle Tapalqué que era cobrador a domicilio de San Lorenzo y con cuyo sobrino jugábamos a la paleta en el medio de la calle (BS. As. en ese entonces te permitía hacerlo) me propuso que me asociara para poder practicar con su sobrino tenis. Resultado de esto, me hice socia ese mismo año. Me compré una raqueta, la que pude usar en muy pocas ocasiones, más que nada la usé en el frontón ya que para usar la cancha necesitaba compañía y quien se había asociado conmigo al poco tiempo desertó.

Así que elegí un deporte que ya conocía por el colegio: Pelota al Cesto. Lo fui a ver al entrenador Genise y empecé a practicar, ascendiendo en pocos meses de categoría, jugaba de pase. Allí me dieron por primera vez el equipo azulgrana. Hasta que un día estando en el bufet del club, haciendo la tarea para el colegio mientras esperaba el horario del entrenamiento, vi pasar a una compañera de pelota al cesto: Yolanda Musitano hacia la cancha con una jabalina en la mano y me llamó la atención. Fui a ver lo que hacía y ahí me enteré que practicaba Atletismo: corría y hacía lanzamientos, de bala y jabalina. Lo de los lanzamientos no me entusiasmó mucho pero si correr porque lo hacía desde muy chica y me encantaba, formando parte durante toda mi niñez de mis juegos "te corro una carrera por la vereda hasta la otra esquina" eran los desafíos de entonces. Así que me enganchó no del todo todavía, mejor dicho no con exclusividad ya que seguía practicando pelota al cesto en el club y ese deporte y voleibol en el colegio. La historia cambiaría con la llegada del entrenador Gilberto Miori a fines del año 1963.


Teniendo en cuenta los antecedentes de San Lorenzo en la historia de este deporte, ¿qué significó para vos competir para el Club en aquellos años?

Te cuento que Gilberto era fanático de San Lorenzo y lo mismo sucede con su familia. Es más su hija vive a dos cuadras de la vieja sede. Yo por mi parte, a pesar de que mi padre César era de Independiente, me hice hincha de San Lorenzo por mi padrino Manuel Alvarez a quien por su pasión azulgrana lo llamaban "Petronilo".

Como también te dije anteriormente yo no sabía que existía un deporte llamado atletismo si bien había visto correr alguna vez competencias en Bs. As. El que me transmitió los conocimientos y a partir de allí el amor hacia este deporte fue Gilberto, quien fuera un destacadísimo atleta ganador entre otros logros de la maratón de El Gráfico y tapa de dicha revista. Entonces me enteré que antes había sido entrenador Francisco Mura, don Pancho como se lo conocía en el ambiente, y que el club siempre contó con destacadísimas figuras en varias disciplinas atléticas.

Empecé compitiendo como atleta libre en competencias de velocidad ya que a las mujeres les estaba vedado en esa época correr distancias mayores a 200 mts.

En mi debut gané un trofeo como revelación femenina del torneo y si bien comencé siendo segunda de la que era campeona de libres, al poco tiempo pude ascender al primer puesto, logrando el Campeonato Argentino en 100 y 200 mts. durante dos años consecutivos y los récords argentinos de libres en dichas distancias.

Siempre fue un orgullo representar al club no sólo por mi sino también por Gilberto Miori.

Como a mi siempre me gustaba hacer distancias más largas porque si bien era veloz mi problema consistía en la partida (era muy lenta para velocista) apareció la posibilidad en el año 1966, de correr distancias más largas ya que a nivel internacional se estaban permitiendo. Debuté en 800 mts., ganando con record argentino de libres que se mantuvo durante muchos años y el próximo paso fue federarme, pero no para correr velocidad sino medio fondo.

Así incursioné en 400 y 800 mts., siendo segunda de Alicia Enríquez de Talleres, campeona en ambas distancias y representante argentina en competencias internacionales.

Mi objetivo era además de mejorar mis registros, cumpliéndolo paso a paso, lograr ser la campeona y obtener el record argentino. Esto con mucho tesón y perseverancia lo logré en el año 1969 y a partir de allí no cedí el cetro hasta 1974. Pero simultáneamente incursioné en distancias mayores que estaban totalmente vedadas en nuestro país y Sudamérica a las mujeres. Fui la primera que corrió 1500, 3000 y 5000 mts. en pista y la primera que incursionó con los hombres (después de una ardua lucha y discusión con los dirigentes del atletismo) en las competencias de calle.

Además me convertí en la primera mujer en correr la carrera internacional de San Fernando, Punta del Este y San Silvestre en Brasil. Fui también la primera que en el año 1979, en Alemania, corrió una maratón de 42 y pico kms., con un tiempo que fue record argentino durante muchísimos años.

Resumiendo: corrí desde los 100 mts. hasta el maratón.



Foto: Iris Fernández corriendo con la camiseta del Ciclón.

Contame cómo te entrenabas, con quienes y qué recuerdos tenés de esa época

Cuando comencé a entrenar para medias distancias y largas distancias fui una especie de conejillo de indias porque no había experiencia anterior de entrenamientos para mujeres y la información de cómo entrenaban en Europa era prácticamente inaccesible (no había textos ni internet). Entonces hacía un entrenamiento similar pero más liviano que los varones y entrenaba con ellos que me ayudaban para las pasadas y las distancias largas, además de protegerme durante las carreras de calle de las agresiones de aquellos varones que se sentían ofendidos cuando los pasaba.

Además existían las agresiones de aquéllos que me veían entrenar que me descalificaban por el hecho de ser mujer y estar haciendo un deporte en lugares, por ejemplo por la calle o en el Parque, que suponían estaban reservados a los hombres.

Pero creo que esa es una reacción que deben soportar y seguir adelante con sus objetivos quienes son pioneros en algo y yo fui pionera en carreras de mayores distancias tal como lo comenté anteriormente.

También fui un imán para que muchas mujeres se acercaran al club a entrenar conmigo, movidas algunas por la vocación y otras por la curiosidad ya que por lo fuera de lo común de mi desempeño, aparecía muy seguido en diversos medios de comunicación: radio, televisión, revistas y diarios de la época. Y aquellas que no se acercaban al club se animaban también en las competencias ya que querían probar ellas mismas lo que yo experimentaba.

Mencioná los títulos que pudiste conseguir en el atletismo y el que más recordas representando a San Lorenzo

Corriendo para San Lorenzo obtuve numerosos logros, records argentinos y sudamericanos, desde 100 a 3000 mts., varios campeonatos de cross; beca a España (donde en parte colaboró la institución) a competir durante un mes y medio obteniendo 8 primeros puestos entre competencias internacionales de pista y cross, record argentino de pista cubierta en 800 mts., record sudamericano en 1500; ganarle a una Campeona Olímpica Colette Besson de Francia lo que llevó a que la prensa especializada en atletismo de ese país me hiciera una nota especial al respecto.

Además tuve varias distinciones de la prensa nacional; Premio a la mejor marca técnica en 800 mts. en Rosario (primera vez que se bajaba los 2min. 15 seg. en 800 mts.), Bandeja de Plata a la mejor deportista del mes de Agosto de 1970: Círculo de Periodistas Deportivos y Cabalgata Deportiva Gilette.

Obtuve el máximo galardón a que puede aspirar un deportista: Olimpia de Plata 1970. Mejor deportista de los Juegos Rioplatenses (1972) otorgado por periodistas uruguayos en ese país. Por ahí me estoy olvidando de otras distinciones pero éstas son las que recuerdo como más relevantes logradas como atleta de San Lorenzo. Luego seguí compitiendo pero para la Unión Deportiva Argentina un club creado por nosotros mismos los atletas en el año 1973, pues consideramos que las condiciones no estaban dadas en el club para nuestra continuidad.



Foto: Iris Fernández recibiendo el Olimpia de Plata en 1970, otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos.

Tus actuaciones se destacaron a nivel internacional, ganaste el Olimpia, ¿cómo viviste todo eso?

Cada uno de los logros lo viví muy intensamente ya que siempre me costó muchísimo lograrlos. Nunca, desde mis comienzos, pude dedicarme totalmente al deporte ya que era amateur. Trabajaba todos los días (excepto vacaciones) de todos los años. En varias épocas alternaba trabajo, estudio (fundamentalmente cursos e incluso incursioné en Kinesiología) y entrenamiento. Así que era un esfuerzo enorme, pero no tan grande como mi pasión por el deporte.

Por supuesto que lograr el Olimpia y estar nuevamente ternada al año siguiente fue muy emocionante, como también lo fueron la obtención de records que mostraban una superación permanente y afrontar desafíos como correr la maratón cuya concreción parecía a priori imposible.

Luego de muchos años, habías colocado al atletismo de San Lorenzo nuevamente en el primer nivel gracias a tus actuaciones, ¿sentiste el reconocimiento de su gente en ese momento?

Siempre y aún hoy los que me reconocen y se acuerdan me brindaron y me brindan mucho afecto y reconocimiento por lo que estoy muy agradecida. En realidad nunca hice lo que hice para obtener reconocimiento sino por una satisfacción de logro personal, pero es importante sentirse valorado por los otros más allá del valor que uno le de a su propio esfuerzo y logro. Recuerdo que cuando volví de España me citaron al centro de la cancha y ese día San Lorenzo jugaba con Platense, para hacerme entrega de una medalla de oro en el entretiempo como reconocimiento del club. Desde las tribunas, la hinchada entonces de pie, inició un cantito que decía "aquí están, estas son… las mujeres del Ciclón". Sinceramente me emocionó muchísimo porque fue una muestra de respeto y reconocimiento.

¿Cómo te desvinculas del Club y cómo siguió tu carrera dentro del atletismo?

Dede 1973 hasta 1983 continúe en la práctica como deportista federada en Unión Deportiva Argentina, representando al país en Sudamericanos, Panamericanos y Mundiales. El año que estaba para correr un JJOO 1980 fue el año del boicot a Moscú y Argentina no participó. Ya en 1972 (corría para SL) había sido la única atleta argentina en lograr un record sudamericano (en 1500 mts.), sin embargo la única que no participó en Munich fui yo. Eso me bajoneó bastante pero luego reaccioné y continué con lo que más me gustaba: correr. Eran épocas de arreglos extraños en la Confederación de Atletismo si no es inexplicable tal situación.

Luego y a pesar de que había dicho que nunca correría como veterana (cuando me retiré tenía ya 37 años), a los 40 volví a competir como veterana logrando Campeonatos Sudamericanos, records sudamericanos y argentinos en las distintas distancias corridas y categorías (que van de 5 en 5 años). También en el 2002, cinco meses después de que me atropellara un vehículo en Ezeiza entrenándome y tres meses después que falleciera mi entrenador, fui al Mundial de Ruta de Riccione logrando el 5º puesto en mi categoría (55-59 años) con record sudamericano.

¿Fue el club y el deporte un componente de contención en lo social y en lo afectivo en tu vida?

Para mi ingresar al club fue descubrir un nuevo mundo que me fascinaba. El deportivo lo exploré y luego me especialicé en lo que más me gustaba pero incluso disfruté de lo social. Hacía mi tarea escolar en el club los días que tenía clases de educación física, tenía amigas y amigos, compañeros de deporte. Iba a bailar, a presenciar partidos de fútbol. San Lorenzo era mi segunda casa. Por eso sentí una tristeza enorme el día que lo demolieron a pesar que hacía un tiempo que entrenaba o en Parque Chacabuco o Parque Avellaneda. Tengo gratísimos y dulces recuerdos del CASLA.



Foto: Primer plano para la atleta destacada de San Lorenzo de Almagro en los 70

¿A qué te dedicas hoy en día?

Trabajo desde los 18 años en la Administración Pública Nacional.

Primero ingresé al BHN donde pude dar examen por ser hija de una ordenanza del Banco. Luego pasé al Ministerio de Bienestar Social, creado por el gobierno militar en 1967, ocupando la sede y personal del Banco. De allí pasé a la recién creada Subsecretaría de Deportes (1972). Concursé en 1984 junto con 2700 personas más para una carrera recién creada de Administradores Gubernamentales. Tuve la suerte de poder sortear los exámenes y evaluaciones e ingresé, capacitándome durante 30 meses en materias de post grado vinculadas con la administración específica del Estado. Soy de la primera promoción, igual que Sergio Negri, de la que egresamos 60. Hubo tres promociones más con un total de 200 egresados (en este momento somos menos) que cumplimos funciones de asesoramiento, coordinación y dirección en distintos organismos del Estado.

Durante la gestión de Roberto Perfumo como Secretario de Deporte, fui a cumplir tareas con otros tres compañeros administradores como yo, de asesoramiento en temas organizativos, proponiéndome en esa ocasión Roberto Perfumo quien no me conocía personalmente, que asumiera la Subsecretaría de Planeamiento Deportivo. Desempeñé ese cargo durante ocho meses hasta la renuncia de Perfumo.
A partir de allí y como nos destinan a distintos lugares de la administración de acuerdo con requerimientos específicos, brindo asesoramiento en la SEDRONAR.

Además y próxima a mi retiro de las competencias internacionales, durante los años 1982 y 1983, estudié y me recibí en el Instituto Nacional de Deportes dependiente del Ministerio de Educación, de Instructora y Entrenadora Nacional de atletismo, actividad que realicé durante algún tiempo pero no con continuidad.

Lo que continúo haciendo es correr, prácticamente 5 días por semana, generalmente en el Parque Chacabuco y 2 días por semana trabajo en el gimnasio.

¿Que recuerdos tenés de San Lorenzo de Almagro y cómo lo ves hoy?

A San Lorenzo lo veo como un dulce y grato recuerdo de los años pasados en la institución. Mi corazón sigue siendo santo, tal es así que hace 12 años que me mudé a ocho cuadras de la vieja cancha, pues uno siempre busca los buenos recuerdos.

A la nueva sede fui ya como atleta veterana a competir en la pista que existía, pero luego no se hicieron más torneos. Es una pena que tantos deportes que fueron importantes para el club no se realicen más. Esperemos que algún dirigente recapacite y les dé un nuevo impulso. Antes San Lorenzo no era sólo fútbol era un club social y deportivo. Me gustaría que en parte lo volviera a ser y que se impulsaran aquéllos deportes que alguna vez le dieron prestigio.

Nota: Favio Marrazzo
favio@mundoazulgrana.com.ar

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Domingo 20 de abril de 2008

Jaque Mate a Sergio Negri

Por Favio Marrazzo
favio@mundoazulgrana.com.ar

Continuamos recreando aquellas viejas historias de aquellos que se animaron a construir a un San Lorenzo grande. Sus recuerdos, sus vivencias y el homenaje pasan por Mundo Azulgrana. Hoy: Ajedrez azulgrana con Sergio Negri.

Sergio Negri fue un eximio y destacado ajedrecista que supo conformar los distintos equipos del Club. En la década del 70 obtuvo, entre sus mayores logros, el Subcampeonato Argentino, entre tantos y recibió sus enseñanzas de los grandes maestos del Club como lo fueron el gran Maestro Julio Bolbochán y Julio Mazzoleni.

A continuación, el mano a mano con Sergio:

¿Contame Sergio cómo fueron tus inicios en el ajedrez de San Lorenzo?

Siendo muy chico, algo así como a eso de los 9 o 10 años, tuve una primera aproximación al club, pero algo frustrada. Mi viejo (él es uruguayo y desde que vino a la Argentina se hizo fana del Ciclón, se casó con otra sanlorencista y devino en socio vitalicio del club. Fue además colaborador en las Sub Comisiones de Hockey sobre patines y de ajedrez) me llevó para perfeccionarme con el ajedrez (yo ya sabía mover las piezas pues me había enseñado una amiga de la familia, según me cuentan, había una serie de TV llamada "Ajedrez Fatal" y yo quise aprender "ese juego"). En realidad la profesora de ajedrez del club de entonces, no se esmeró demasiado -por decirlo elegantemente-. Pero tiempo más tarde, cuando tenía unos 11 años, volvió mi viejo a la carga (yo, por entonces, en 1971, salí subcampeón escolar de la Ciudad de Buenos Aires) y en ese momento el profesor Julio Mazzoleni - quien fue varias veces campeón de ajedrez del santo además de destacado jugador de primera categoría- se ocupó y se preocupó por enseñarme y perfeccionarme. Ahí pude unir las dos pasiones, la del ajedrez y la de San Lorenzo (a cuyo equipo de futbol iba a ver seguido además de ir a la pileta en verano y a los recordados carnavales).



Foto: Los ajedrecistas del Ciclón en plena partida en San Lorenzo.

Hablame sobre los títulos que hayas conseguido y participaciones representando a San Lorenzo que te puedas acordar

En forma individual, el primer campeonato que obtuve en el club fue el de juveniles. Tiempo más tarde fui campeón también en mayores.

En equipos, el primer título fue el Metropolitano de Cadetes (hasta 16 años). Ganamos la copa AFA en la que participan todos los clubes asociados a esa entidad (Boca, River, Velez, Ferro, etc. -nuestro rival futbolístico de siempre, Huracán, nunca se destacó en esta actividad pensante-), y tuvimos destacadas intervenciones en los Torneos de Primera y de Juveniles por equipos.

También salí, en forma individual, campeón de los Torneos Interbarrios y Juan Domingo Perón (para juveniles) y subcampeón juvenil argentino en 1976, siempre representando al Ciclón.

Integré el equipo cadetes de la Ciudad de Buenos Aires que ganó el Torneo Evita (vencí en la prueba individual que se realizó previamente en la Ciudad para clasificar a los integrantes del equipo).

Otro hito colectivo lo representó una gira internacional que hizo en el año 1979 el equipo de ajedrez de San Lorenzo, liderado por el maestro internacional Miguel Bernat, obteniendo resultados favorables ante los equipos nacionales de Puerto Rico, Islas Vírgenes, México y Guatemala.

También recuerdo unas simultáneas (es una práctica donde un jugador destacado enfrenta a la vez a varios rivales) dadas en el club por el ex- campeón mundial, el soviético Vasily Smiyslov (a quien pude derrotar en esa oportunidad). Smislov, luego de la prueba, fue agasajado con un asado en la sede del club y él nos retribuyó, como si no bastara con su egregia presencia, cantando (y muy bien, recuerdo que su registro era el de tenor) temas líricos.

¿Quiénes fueron tus maestros en el Club? ¿recordás a algunos compañeros de esa época?


Mis maestros en el club fueron dos. El mencionado Julio Mazzoleni, quien me enseñó todo lo que él sabía (y aún más), hasta que generosa e inmerecidamente dijo que no tenía más nada que enseñarle a su alumno, y el prestigiosísimo Julio Bolbochán, quien fuera profesor de San Lorenzo durante muchos años. Bolbochán fue múltiple campeón argentino, integró la escuadra olímpica argentina que fue subcampeona en la década de 1950. Escribió muchos años la mítica columna "Frente al Tablero" en el diario La Nación, y está considerado el mejor analista y profesor argentino de la historia.

Compañeros, recuerdo muchos. Doy algunos nombres que brotan en el recuerdo. De la primera época la familia Dátilo (el padre era Presidente de la Subcomisión, la esposa era una eficiente colaboradora, sus hijos eran jugadores -a uno de ellos le gané el título juvenil del club muy a su pesar pero con el insólito, para mí, beneplácito de su padre que veía sumarse al club a un nuevo representante), Samaja, Campos, Ursi, los hermanos Carballo, Berlinka (un "gallina" pero con corazón azulgrana), Santos, Godoy....

De los pibes (por entonces pibes), Zukerfeld, Piedra, Pappa, Zajic, Kummel, Peyre, Rotman -con quien también compartí los estudios secundarios-. De los consagrados, Agdamus, Farah, Storti.

De los que vinieron más tarde, Poleschi, el maestro y múltiple campeón argentino -y hermano de Julio- Jacobo Bolbochán, el mencionado Bernat. En cada uno de ellos, y en todos los que inevitablemente omito, abrigo muchos recuerdos.



Foto: Don Julio Bolbochán, el Gran Maestro internacional, enseñando en San Lorenzo.

Describí que significaba jugar al ajedrez en el club y qué nivel tenía el deporte en el ámbito nacional por aquella época

La vieja sala estaba debajo de la cancha. Era un punto de encuentro no sólo para los iniciados sino también para jóvenes que, de pronto, iban a hacer natación y luego se relajaban -o eso creían- jugando algunas partiditas de ajedrez (recuerdo al que luego fuera marido de mi hermana -y padre de mis sobrinos, todos obviamente hinchas azulgranas- jugar en la sala aunque para él el ajedrez era una actividad bastante circunstancial. Quizás quería congraciarse con el futuro cuñado).

San Lorenzo siempre tuvo equipos destacados. Antes que yo comenzara a jugar en el club, se había impuesto en una competencia clásica que se disputaba en la ciudad de Villa Gesell.

En la época en que yo me sumé, también se obtuvieron varios éxitos (como destaqué anteriormente). Los tiempos más oscuros, sin embargo, devendrían más tarde coincidiendo con la pérdida de la cancha y la debacle social y deportiva del club (de hecho en muchas actividades sociales y deportivas la pérdida de vigencia y de protagonismo fue aún más pronunciada que en el caso reconocido del fútbol).

Con el traslado del club al Nuevo Gasómetro, pese a que se pudo abrigar la posibilidad de un renacer, nunca se recuperó la actividad ajedrecística (sólo hubo algunos esfuerzos no sistemáticos). Lejos quedaron esos pretéritos períodos en los que San Lorenzo era siempre un club de referencia, sus representantes siempre figuraban en las competencias y sus dirigentes tallaban en la Federación Metropolitana de Ajedrez y en la Federación Argentina de Ajedrez.

¿Qué representó el Club para vos a nivel educacional, afectivo, contención, etc.?

Soy de familia santa (en todos los sentidos). Siempre íbamos a la cancha con mis viejos y mi hermana.

Mi abuela materna me acompañaba a natación (en la espera ella tomaba sol y a veces granadina -aunque sin dudas prefería la cerveza con ingredientes-). Y el ajedrez para mí siempre fue muy importante, me ayudó en la formación personal, me facilitó los estudios (la capacidad de concentración y de memoria que brindan el ajedrez son notablemente útiles a la hora de los estudios), me dio un marco de contención social (aunque es de reconocer que el ajedrez, por el proceso de abstracción que implica, puede tornarse en algo introspectivo y en todo caso solipsista).

En la primera época San Lorenzo fue absolutamente contenedor. Pero también debo reconocer que en un determinado momento fue un techo (y debí volar a otros clubes en busca de progreso en el juego).

De hecho cuando fui subcampeón argentino juvenil me designaron para representar a la Argentina en el Mundial de Cadetes que se realizaba en Francia, en los oscuros años de la dictadura, y no pude viajar por razones económicas (el gobierno nacional no quiso financiar el pasaje mío y el de mi analista -iba a ser Julio Bolbochán- y los dirigentes del club de entonces, creo que estaba a cargo el coronel Baldrich, tampoco se movieron al respecto), por lo que resultó una experiencia frustrante.

Pero, es así, el ajedrez es una actividad considerada marginal y esa frustración, con la perspectiva que da el tiempo, en realidad fue un acicate para que alcance otros desarrollos personales más comprensivos por lo que, con todo, estoy agradecido al club no sólo por los buenos momentos (que fueron decididamente los más) sino también por alguna experiencia (aislada, claro está) que no fue de entera satisfacción.

San Lorenzo fue, en todo caso, el marco de actuación y de referencia, fue siempre un honor representarlo (tanto cuando lo hice en actuaciones por equipo como cuando lo hice en forma individual). Y, paradojas del destino, cuando años más tarde representé a otros equipos, siempre era visualizado como aquél chico que surgió y aprendió a jugar en San Lorenzo de Almagro.

¿Seguís ligado a la actividad?

En ajedrez hay una etapa de quiebre o de consolidación que se suele dar a eso de los 20 años. Algunos optan por concentrar su vida en él, viviendo por y para el ajedrez (es un camino muy sacrificado pero con aristas indudablemente hermosas). Otros, como terminó siendo mi caso (que es quizás el más habitual), eligen otros desarrollos (profesionales, académicos o laborales) y el ajedrez queda en un segundo (aparente) plano.

Y digo aparente porque a quien le gusta realmente el ajedrez, toda la vida personal queda regida por la lógica de pensamiento y por las dotes incorporadas en el decurso del aprendizaje de este juego (sería muy extenso dar referencias de actitudes personales, elecciones de vida, comportamientos sociales que podrían ser fácilmente explicados por las actitudes y aptitudes personales desarrolladas con epicentro en el ajedrez).

Por eso, puedo decir que siempre estuve ligado al ajedrez, al menos en este plano de la conformación de la personalidad. Pero, en un sentido más clásico, el de la competencia deportiva, esporádicamente reaparecí en distintos torneos incluso con algunos resultados interesantes: gané una zona del Torneo de Primera Metropolitano, disputé una Semifinal del Campeonato Argentino de Mayores (con, entre otros, el que luego fuera campeón nacional, el recordado Jaime Emma), vencí en torneos por equipos con la Facultad de Ciencias Económicas (el Interuniversitario), con el BCRA (el Interindustrial y el Interbancario, también salí primero en una competencia individual corrspondiente a los bancarios), con el Círculo Interindustrial (ganamos el torneo Interindustrial y el Interempresario), con el club Torre Blanca (fui parte del primer equipo que obtuviera un triunfo para ese club, el juvenil metropolitano).

Tuve algunos triunfos ante destacados ajedrecistas nacionales como los grandes maestros internacionales Daniel Cámpora, Gerardo Barbero y Carlos García Palermo.

También hice 7 puntos sobre 9 en uno de los Torneos Abiertos de Mar del Plata y gané una zona en el torneo de primera del Club Argentino de Ajedrez junto al maestro internacional Horacio García.

Soy, además, Maestro FIDE (Federación Internacional de Ajedrez -echécs, en el original en francés-).

¡Bravo Sergio, fue un gustazo haber compartido esta charla con vos!

Nota: Favio Marrazzo
favio@mundoazulgrana.com.ar

Publicado por Favio Marrazzo a las 10:41 | Enlace permanente | Comentarios (0)

Lunes 14 de abril de 2008

El orgullo del Centro Recreativo

Mirar atrás de vez en cuando no es malo. Y si los recuerdos que afloran son los más gratos, mucho mejor. El hecho de ser habitados por una nostalgia incomprensible sería, al fin y al cabo, el indicio de que hay un más allá.

Ese más allá en el tiempo hoy me lleva a recordar unote los momentos más felices de nuestra infancia dentro del Club: el Centro Recreativo.

Remerita de piqué o de algodón blanca con el logo del Centro Recreativo CASLA en su parte media, pantaloncitos cortos, medias haciendo juego, cantimplora, vasito de esos que venían con pajita incluida, gorritas del Ciclón, zapatillas Flecha, y la bolsita de tela con la vianda, Manon, Tita, Rodhesia, Jorgito… En fin todo eso formaba parte de nuestro mundo de fantasía.

Muchos de los que hoy tenemos de 30 años para arriba recordaremos aquellos días en los que nuestros viejos nos llevaban allí, al Viejo Gasómetro, para dejarnos en manos de tanta gente que nos enseñó a convivir con nuestros compañeros, a jugar a esa edad, a iniciarnos en tantos deportes… en fin, a ser niños. Los chicos de San Lorenzo.

Hoy casi tres décadas después me encuentro con la necesidad de recrear esos momentos, dialogando con Susana García y a Marcela Negri, dos de las primeras docentes que tuvo precisamente ese Centro, ya que en este además, funcionaba la escuela de líderes.

El recuerdo de Susana García

“El Centro Recreativo del Club – nos cuenta Susana – se fundó allá por 1972 y lo recuerdo perfectamente porque me anotaron con tan solo 15 años para participar de un campamento en Bariloche organizado por Amanda Bernárdez, una de las impulsoras del Centro. En sus inicios eran muy poquitos los chicos que concurrían y funcionaba solamente los días sábados de 10 a 16 hs.”

“A partir de entonces ya existía una camada de profesores muy importantes como Alina González, Eduardo Laino, Norma López, Margarita. Todos ellos eran profesores de recreación (habían estudiado en Parque Chacabuco) y tenían una polenta terrible. Le ponían ganas a todo lo que emprendían y uno se contagiaba de ellos.”

“A medida que transcurría el tiempo, - relata Susana - ya los sábados habían quedado chico, y se impuso la necesidad de crear otras iniciativas. La primera fue crear la Escuela de Líderes, creada por su directora Alina. Allí los futuros líderes aprendían deportes, artes plásticas, primeros auxilios, música y demás actividades. En definitiva fuimos siete los primeros en egresar de esa Escuela, en la que tuve el orgullo de recibirme junto a Lía Cordero, Marcela Negri, Silvana D´Antonio, Luis Eduardo Robles, y Tomas Silva. Comenzamos a trabajar de entrada en el Centro Recreativo. Al principio no cobrábamos nada y cuando abrimos la primera temporada de verano, pudimos obtener un pequeño sueldo como ayudantes de profesores. Profesores y líderes interactuaban con los chicos de manera perfecta. Venían al Centro Recreativo chicos y chicas hasta los 14 años.”

“Fue tanto el éxito obtenido, que en esos primeros años, llegamos a tener casi más de 300 chicos anotados. Sumale a eso los veintitanto profesores y los siete líderes. El Centro recreativo funcionaba físicamente en todo San Lorenzo, y lo único que tenía sede fija era el Jardín de Infantes de San Lorenzo, ubicado en una casa de al lado, donde vivía la Líder Silvana junto a su madre y a su padre, que era uno de los cancheros del Club. También llegamos a tener jornada completa con comedor y quiero mencionar a Doña Herminia que era la cocinera.”

“A partir de los 5 años a los chicos ya lo iniciábamos en el deporte. Cada profesor tenía asignada la enseñanza de un deporte. Es así que el handball, el futbol, el voley, el básquet, el softbol, la pelota la cesto, la natación, solo por citar algunos, eran incorporados todos los días a los chicos. Luego tenían la posibilidad de terminar el verano y sumarse a cualquier deporte que se practicaba en el Club. Muchos jugadores de básquet, hockey y natación triunfaron en sus respectivos deportes, por haber tenido como base la enseñanza del mismo en el Centro Recreativo.”

“Quiero destacar también la organización de los campamentos, que en esa época, eran muy importantes para todos los chicos. Tuvimos la posibilidad de viajar a muchas ciudades del interior del país como Catamarca, Bariloche, Córdoba.”

“El Club en esa época no cubría en lo económico con todas las necesidades que requería el Centro Recreativo, es por ese motivo que tuvimos nuestro propio padrino que era el Sr. Salvatori y además, juntábamos dinero, producto de armar buffets y guardarropas en los torneos de Hockey que hacía el club o cuando se organizaban los carnavales.”




El testimonio de Marcela Negri

“No me es difícil recordar los momentos vividos en mi querido San Lorenzo de Almagro, a pesar de haber pasado casi 40 años… No me es difícil porque amo estos colores… porque ocupa este club el lugar más preciado de mi vida y no quiero ser desconsiderada con mi familia, mis hijos y conmigo misma, pero en verdad SAN LORENZO ocupa los primeros amores de mi vida.”

“Todo empezó a mis 10 años de edad aproximadamente. Al principio clases en la pileta del Viejo Gasómetro, competencias y otras cuestiones…. Como comer el panchito y la granadina, acompañada en ese entonces por mi abuela, en el viejo bar de “Panchito”, si mal no recuerdo. Posteriormente y a los casi 15 años estuve un “tiempo” en Patín Artístico, por aquel entonces representando al club. Recuerdo que fuimos a un espectáculo artístico en la Provincia de San Juan…. Por ese entonces nuestro querido club florecía en todos sus aspectos.”

“Para esa misma edad, mi vieja lee en el diario, como si fuese una noticia más de los medios de comunicación, que se inauguraba en SAN LORENZO DE ALMAGRO, un curso para Líderes de Recreación. Mi vieja, muy sabia ella, me incentivó para que me anotara y participara de ese “curso” que duraría dos años. Así lo hice y puedo decir hoy con mis 50 años, que fue la experiencia más fuerte de mi vida, pilar fundamental en mi sucesivo crecimiento. Destaco el trabajo con niños, campamentos y fogones de bienvenida y despedida, en fin muchas experiencias formantes para mis 15 o 16 años.”

“Fue así que nos encontramos chicas y chicas de esas edades, bajo la conducción de Alina González, mi maestra fundamental del Centro. Fuimos la primera promoción y no quisiera olvidarme de ninguno de ellos y disculpas si lo hago pero ellos fueron: Susana García, Carmen Portela, Tomasito, Luisito, Silvana, Lía.”

“San Lorenzo ha forjado mi adolescencia, me dio muchísimo, algo devolví, no en la misma proporción de lo que el club me ha dado y el Centro Recreativo
formó muchos chicos y adolescentes. Los veranos fueron maravillosos entre tanta actividad, muchos de los chicos de hoy de 30 años o más pueden dar testimonio de su experiencia, particularmente yo te cuento, y en estas líneas, la mía. “

“Pasaron muchos años, desde aquel entonces y la vida continúo. El CENTRO RECREATIVO no si existe hoy, pero mi historia desde él. Hoy tengo dos hijos cuervos que se criaron durante su infancia con las canciones que aprendí en el CENTRO y deseo con todo mi corazón que este lugar vuelva a ser “reflotado”, por el club y por la comunidad sanlorencista, para continuar la historia y la mística que tiene este gran club, nuestro querido San Lorenzo de Almagro”.



Ojalá hoy podamos integrar a nuestro San Lorenzo a Susana y a Marcela, quienes con mucho gusto, ayudarían desde su experiencia, a gestar nuevamente ese orgulloso Centro Recreativo.

Anhelo la llegada a San Lorenzo de otras "Susanas y Marcelas". El tiempo de hoy nos exige no olvidarnos de donde venimos y saber hacia donde vamos.

Fue San Lorenzo un bastión ejemplar de cultura y un orgullo de su gente. La misma que nos enseñó a ser chicos dentro de nuestro querido Club.

Nota: Favio Marrazzo
favio@mundoazulgrana.com.ar

Si te acordás o conoces a alguien que quiera contar sus anécdotas dentro del club, o la tuya propia, escribí que te la publico.

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Jueves 15 de noviembre de 2007

Mi amigo Pichi Masci

Hoy traigo el recuerdo de otro de los buenos y mejores amigos que he conocido en San Lorenzo de Almagro.

La nostalgia así lo impone y el recuerdo se desvanece al nombrarlo y al evocarlo. Porque siempre está presente entre todos nosotros, sus amigos.

Ya hace cinco años que nos dejó fisícamente, pero su figura se transporta por toda la Ciudad Deportiva, donde descansa.

Estoy hablando del querido Pichi Masci.

Nació y creció en pleno barrio cuervo, allí en Saraza y Senillosa a tan solo una cuadra del querido Viejo Gasómetro de la Avenida La Plata.

Transitó por todas las calles del barrio junto a sus seis hermanos varones, todos ellos muy queridos por toda la familia sanlorencista.

En los años 60, Pichi ingresó a trabajar en San Lorenzo de Almagro. Muchas generaciones de cuervos lo recuerdan cumpliendo funciones en la Intendencia del Club o en el Departamento de Educación Física.

Fue Pichi el organizador de muchas movidas azulgranas. La mano derecha de todo aquel profesor que llegase a San Lorenzo y necesitase de su colaboración. Así el Patón Cassettai en basquet, Enrique Acierno en Gimnasia o León Genise en Pelota al Cesto – solo por citar a algunos – tuvieron en Pichi al mejor asistente.

Ni hablar nosotros, los más chicos, que nos pasabamos todo el día dentro del Club. “Pichi me lo miras al pibe”, le pedía mi viejo y siempre ahí Pichi, dándose una vuelta para ver si todo andaba bien. “Pichi nos prestas el inflador” diríamos al unísono con los chicos de basquet para darle aire a la bola de los sueños que nos convertiría en esas épocas en el Tola Cadillac o el Chocolate Rafaelli.

Compañero como pocos. Su cariño se lo ganó en tipos como Pancho, Troilo, Mariano, Tramita, quienes fomentaron un culto de la verdadera amistad.

¿“Pichi” nos haces pasar a la pileta? Y pato al agua, todos adentro.

Claro eran épocas felices en San Lorenzo. Los chicos éramos de San Lorenzo. Avenida La Plata era San Lorenzo. La pileta era San Lorenzo. Y Pichi Masci era San Lorenzo.

Apellidos tradicionales en San Lorenzo. Familias con tradición azulgrana. Los Masci son marca registrada de Boedo.

A Pichi lo observé siempre con los socios, con los profes, con los dirigentes, con las madres y los padres, con los jugadores. Con todos y por todos.

Ya en la Ciudad Deportiva continuó su labor junto a Fernández en el Dpto. de Educación Física – hoy abandonado – de la Ciudad Deportiva.

Da lástima como los directivos del Club no acuden a estos ejemplos y que poco hacen por recuperar la memoria de quienes desde sus funciones más simples hicieron de San Lorenzo un club gigante.

Saludo desde aquí a Marcela y a Gustavo, el Gato para los amigos; los hijos de Pichi y a toda su familia, y a todos los amigos de siempre que seguramente al leer estas líneas acudirán al recuerdo afectuoso de Pichi.

Vaya este reconocimiento tan especial y profundo, que parte del corazón de este periodista, que fue primero niño y que un día adoptó como amigo, no a un ídolo que sacudía redes o a lo mejor al que se cansó de tirar caños con la azulgrana, sino a Pichi Masci, el referente mayor que compartió con nosotros dentro del Club gran parte de nuestra infancia y adolescencia. Porque Pichi fue sinónimo de San Lorenzo.




Nota: En la foto se observa a Pichi Masci (izquierda) junto a su hijo Gustavo en el Nuevo Gasómetro, una de sus últimas fotos en el Club.


Semblanza: Favio Marrazzo
favio@mundoazulgrana.com.ar

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Martes 04 de septiembre de 2007

Vení... dame la mano

Hoy en mi Blog de Historias Azulgranas, quiero compartir con vos una semblanza, realizada por uno de los tantos amigos que me dio San Lorenzo de Almagro: Oscarcito Trama. “Tramita”, para quienes los conocemos del Club. Con él recorreremos un viaje. Aquel de la nostalgia. Gracias Oscar por ser parte de este Mundo Azulgrana.




“Dame la mano”

Vení, te invito a dar un paseo retrocediendo en el tiempo.

Comenzamos a transitar la época de los años cincuenta. Salgo de mi casa de la calle Balbastro 526, a dos cuadras del glorioso Gasómetro. Llevo en la mano, aferrándolo fuertemente para no perderlo, el carnet del club de mis amores: San Lorenzo de Almagro. Sé que si no lo llevara, Cancela o Di Plácido - los porteros de Avenida La Plata, e Inclan respectivamente - igual me dejarían entrar. Ya tengo 10 años, y comencé hacer Gimnasia Educativa con el Profe Enrique Acierno. Recuerdo que a los 5, me llevaba mi vieja con el carnet de mi papá, pero ya a los 6 me hicieron socio.

¡Vamos, entremos por Avenida La Plata! Me encanta tocar esas pelotas de fútbol de cemento, que están en la puerta de la Intendencia, ahí donde arriba de la misma, está estirándose de palo a palo, ese arquero tallado en la pared. Acompañáme hasta el Departamento de Educación Física que le dejo el carnet a Tito Olmos, y me entregará una pelota de basquet. Te doy a elegir la cancha que vos quieras: la de polvo de ladrillo - ubicadas debajo de la tribuna de Avenida La Plata - o las de la calle Inclan, asi tiramos unos tiros al aro. ¡Dale hay que apurarse!. Después son muchos pibes y quedamos afuera. Ocurre que como todos los lunes, miércoles y viernes –lo s días que nos toca a los varones hacer gimnasia-, el Club se llena de purretes.

¡Te das cuenta que lindo es nuestro Club! Todos los deportes que quieras practicar, están: Gimnasia con Enrique Acierno (te cuento un secreto, para mí Enrique es como mi segundo viejo), Boxeo con el Profe Luis Galtieri, Pesas con el Profe Manolo Ribas, Voley con León Genise - también es el profe de Pelota al Cesto para las mujeres -, Basquet con Elpidio Pertusso, Atletismo con el Profe Francisco Mura; o podes elegir Lucha, Gimnasia en grandes aparatos, Pelota a Paleta, Bowling, Yudo, Natación con el Profe Heraldo Plano, o Patín Artístico con Arturo Grecco, y cuando sea mas grande voy a ir a practicar Tiro al Blanco.

¡Ah, no te conté! El otro día, cuando fuimos a desfilar, junto a otras instituciones, festejando el Año del Libertador Don José de San Martín, San Lorenzo fue el club que más disciplinas presentó. ¡No sabes como nos aplaudían!. Es el más grande entre los grandes. Me contó mi viejo, que es el club que más socios tiene, y que siempre se juegan aquí en Av. La Plata los partidos internacionales. Si querés, le digo a mi viejo que mañana nos traiga a ver el partido entre las Selecciones de Capital y Provincia, un partidazo.

Hola Lucio, ¿cómo estas? Mañana cumplo 14 años. Pensar que hace cuatro años te invité a dar este paseo por el túnel del tiempo, el de los recuerdos de mi vida en el viejo y querido Gasómetro.

Me alegra encontrarte, así me ayudas a decidirme. Te cuento que, pese a mi estatura, juego muy bien al basquet. Todos me llaman Tramita. Es que en la Primera juega Alberto Trama, que es el hijo de un primo de mi papá, y además es el Profe de Gimnasia de los Mayores. A mí me gusta que me llamen así.

Ahora estoy jugando en la Categoría Cadetes, junto a Carlos Messera, Hugo Sofía, el zurdo Selmo, los hermanos Perroni, Onetto y otros pibes que son unos fenómenos. Pero también me gusta el fútbol. Esa es mi duda, ¿qué opinas? ¿qué hago?

Lucio, ¡no sabes la alegría que tengo! Tenias razón cuando me dijiste que decidiera por el fútbol. Hoy me llamó Bonetto, el que siempre está en la oficina de Fútbol Amateur, el que está todo el día con el toscano en la boca. Me dijo que tengo que ir el lunes a la AFA, para firmar por el Ciclón. ¡No lo puedo creer! ¡Es que en la prueba había tantos pibes! ¡esto para mí es lo máximo! ¿sabés quién será mi entrenador? René Pontoni, el mismo del Terceto de Oro: Farro, Pontoni y Martino.

¡Qué haces Lucio! ¿ a vos también te pusieron los largos? Viste ahora podremos entrar al salón de Billares. Si me ve mi viejo fumando, me mata. Además como todas las cosas de mi vida, aquí en el Viejo Gasómetro, viví mis primeras experiencias.

¿Vos tenés 16 igual que yo, verdad? ¿si sigo jugando aquí? No. Ahora estoy en Excursionistas, pero jamas me voy a olvidar de esa Octava División: Rodríguez, García y Chouza; Remoti, Nador y Morisconi; Colombo, Toscano, Mensatesta, Fazzio y Trama. Ni del Negro Barco, que nos llevaba con su camión a todas partes, cuando jugábamos de visitantes.

Cambiando el tema, el tener ya 16 tiene sus ventajas. Ya no tendremos que venir temprano para hacer la cola una hora antes para ir a la pileta. Mirá que lo hacíamos renegar a Ferrari y Felipe en los vestuarios de los menores; a Troilo, Torres, y a Falcón. ¡Pobres, cuantas canas verdes tendrán por culpa nuestra! y a los guardavidas Soria, Tomasi, Esteban, Corsaro, Omar, y sobre todo el gran Pancho. También a Marianito, Américo, a Moreira y el Ruso que era medio sordo y le hablábamos despacio para que crea que cada día escuchaba menos.

¡Cuántas cosas hermosas vivimos en nuestra infancia, cuantos recuerdos inborrables! Y ahora que somos adolescentes, San Lorenzo sigue siendo social y deportivamente lo mejor de mi vida. ¿te conté que se formo la Sub comisión juvenil mixta? Si. Es para organizar bailes y otros eventos. Yo formo parte de ella, creo que esta Sub comisión va a dar que hablar. Están entre otros Oscar, Pacheco, Ibañez, el Flaco Alvarez, el Gordo Pombo. Son mayores que yo, pero son unos tipos bárbaros. El domingo a partir de las 21 comienzan los bailes juveniles, espero que vengas. ¿Sabes quienes van a estar? Sandro y los de Fuego, Violeta Rivas, Néstor Fabián y la Charanga del Caribe.

¡Qué pinta Lucio! Sabía que ibas a venir algún domingo a los bailes juveniles; ¡viste cuanta gente linda! ¡qué hermosa juventud! ¿ te gusta como diseñamos la pista, con las mesas alrededor?. Yo los conozco a casi todos. En aquella mesa están Chiche Carballeda, Chichito Vuoto, Antonito Adesso. En aquella otra, están todos los muchachos de mi barrio, el Gallego Albisua, Alimba, Tamborini, Titi Longo, Antonio Rosello, Carlos Rago. En la mesa de al lado, están los que paran en el Café de Balbastro y Avenida La Plata: los hermanos Silva, los Masci, Oscarcito, ¡mirá quien vino esta noche! ¿sabes quien es el que está sentado en la mesa de Nené Vázquez?, el próximo campeón de boxeo de los pesados: Ringo Bonavena. El es hincha del Globo; pero es amigo de muchos cuervos como yo, y creéme, es un tipo fenómeno, junto a ellos estan Pichi y el pulga Celico.

Esos que están ahí con las chicas, son los que paran en Avenida La Plata y Constitución: el Japonés, Robertito, y el flaco ese, que es el Pato Savino. En la mesa del Flaco Alvarez, están Tuchi, Coqui, Pichu, Camarota, Calviño, Paco Pequeño. Allá están casi todos los de Bowling: el Gato Félix con Irma, Carlitos Lopiano, Pepe Segovia, los hermanos Ibáñez, José Adduci, el Turco Saed. Aquellos son los de Santander, el Negro Ferreyra, los hermanos Gullini, Pepito el cuñado de Pichi Masci, los hermanos Malvarrosa, Naco, el colorado Fascio, ¡ no sabes como baila la cumbia el colorado!. Está jugando en Racing, pero creo que viene a San Lorenzo.

Vení vamos a mi mesa, así te presento a mi amigo el Polaco Marcial. Aquellos son los de hockey sobre patines: Pedrito Feruglio, Chiche Villarruel, Barcia, Limardo, Loupias, Campeni, Carlos Célico, Alvarez. Ahí está Horacio Romero con su amigo Tato, Jorge Cigliuti, y aquellos son de Cobo y Viel, Fino, Paloma, Albertito Pérez, De Filipo, Alberto Grecco, Betito el Abuelo, el Pato Mulet, estos tres últimos, si un día venís a ver papi futbol en la pista de patin, al verlos jugar te vas a deleitar, la llevan atada.

¡Hola Lucio, hace tiempo que no te veía! Es la vida que a veces nos lleva por distintos caminos y hoy nos volvemos a encontrar aquí. Yo desde el 68 hasta el 71, año en el que me casé, dejé de venir al Club. Pasé momentos muy malos, el peor fue cuando murió mi vieja. Dejé de practicar deportes, de ir a los billares; pero a la cancha nunca dejé de ir.

Ahora ya vengo casi todos los días, es que tengo dos cuervitos: Diego y Ariel

Diego nació en el año de gloria para todos los cuervos, el 72; y Ariel nació en el 75. Los traigo todos los sábados con los amiguitos del barrio y del colegio: Favio Marrazzo, Miguelito Alcolea, Gustavo y Diego Adduci y otros tantos pibes; a jugar al fútbol en la pista de patín. Pero estoy triste amigo, muy triste. Ya no es lo mismo. Mientras ellos juegan, me siento y recuerdo lo que era y lo que es mi querido Club. Tengo miedo. ¡Hasta tengo miedo de irme este año al descenso! Ya no podemos jugar nunca mas aquí; no se practica ningún deporte. Nosotros, que fuimos la “Catedral del Basquet”, no competimos más. ¿cómo puede ser que haya ocurrido esto?

Cierro los ojos y veo a todo el piberío dentro del club, cuantas generaciones pasaron por aquí. Sí, aquellos dirigentes honestos que supo tener San Lorenzo y que dieron todo por hacerlo social, cultural y deportivamente grande. Si hubiesen visto lo que quedó, no lo podrían creer.

No me olvido de mencionar a tipos que lucían orgullosos el escudo azulgrana en su pecho: Paco Del Río, Galtieri, Balcarce, Di Luciano, Tati Acosta y tantos otros que han hecho docencia en dibujo, folcklore, en la bibiloteca, en ajedrez, teatro, y arte culinario.

San Lorenzo fue el mas grande entre los grande, en las décadas de los años cuarenta y cincuenta y parte de los sesenta.

Si bien ahora tenemos la Ciudad Deportiva, y puedo disfrutarla junto a mi mujer y mis hijos, en la época del verano, no es lo mismo amigo Lucio, por eso mi tristeza.

Ya nunca mas las tardes del Bar Americano, con Tonino y Giménez como mozos, que nos cargaban cuando íbamos a tomar algo con alguna piba que habíamos conquistado. Ya nunca mas las tardes en que veíamos a las chicas de pelota al cesto, o las competencias de natación, o las exhibiciones de patín artístico, o los partidos de hockey, o los de basquet con mi amigo Carlitos Perroni, o los viernes de Boxeo con Pacce, ese púgil que lucia los colores azulgranas en su bata.

El viejo cuadro con el Combate de San Lorenzo del Gimnasio Gral. San Martín, la concentración de arriba de ese gimnasio donde vivían los jugadores que venían del interior y donde concentraron los boxeadores del Luna Park como Mistef, Félix Córdoba, Miguel Péndola, a quienes conocí de la mano del Torito Vicente, que era el portero del club – después de Cancela - y había sido boxeador.

Ya nunca mas las exhibiciones de billar, a la libre y a tres bandas, en esas mesas que hasta tenían calefacción para que no le llegara la humedad. ¿Te acordás cuantas mesas había en el salón de billares? dos de tres bandas, una de carolina y cinco mas. En verano abríamos la puerta que daba a la pista de patín, para ver a las pibas patinar. ¡Mi Dios, que pibas tenía San Lorenzo! La que mas recuerdo era una rubiecita llamada Alicia, era una preciosura, y después con el tiempo se caso con un amigo del club llamado Atilio. No podía ser de otra manera. Fueron muchas las parejas que se formaron aquí en el Gasómetro.

Hola amigo Lucio, vení... sentate, te invito a un café. Miremos desde aquí, desde el ventanal de este viejo bar de Avelino Díaz, nuestro querido club. Hoy sos vos el que tiene la mirada triste. ¡Cómo para no estarlo! Quizá estos pueden ser los últimos días de vida que le queda a nuestro querido Gasómetro. Por eso mientras te esperaba estuve escribiendo algo, te lo voy a leer, ya que fuiste vos el que me acompañó en este recorrido, por el túnel del tiempo.

GRACIAS Y PERDON

Gracias mi querido Gasómetro, por abrirme tus puertas y dejarme conocerte por todo tu interior. Gracias por darme todo lo que me diste desde mil novecientos cuarenta y cinco hasta la fecha. Te llevaré dentro mío hasta mi último día de vida.

Fue dentro tuyo que pase mi niñez, mi adolescencia, y parte de mi madurez. Gracias por todos los deportes que me dejaste practicar: gimnasia, natación, basquet, fútbol, yudo. Fueron en estas tres últimas disciplinas que tuve el orgullo de representarte, no sé si lo hice bien o mal, pero si te aseguro, que siempre puse mi corazón, que lleva tus colores azulgranas.

Gracias por dejarme vivir todas mis primeras experiencias, ya sea de niño o de adolescente, mi primer beso, mi primer cigarrillo, mi primer baile.

Gracias por dejar que mi viejo pase una vejez feliz, dentro de tus canchas de bochas, donde también jugaban a las cartas.

Gracias por permitirme llevar en unas de mis primeras salidas de novio, a la que hoy es mi esposa y la madre de mis hijos.

Gracias por dejar que mis hijos patearan su primera pelota en tus instalaciones.

Te conozco íntegro, tu cancha, tus tribunas, tus gimnasios, tus vestuarios, tus canchas de tenis, de bowling, de pelota a paleta, de bochas, tus departamentos físicos (el primero frente a las canchas de basquet que daba a la entrada de Inclan) y el segundo al lado de la pileta, tu polígono de tiro, tus salas de dibujo, tus mesas de tenis de mesa. Fueron muchos los días, que almorcé en tus calderas, junto a Pichi Masci, Troilo, Pancho, Moreira, Américo, Marianito, Pacheco y otros tantos. Conozco tus bares: el principal, donde almorzábamos con mi viejo antes de los partidos; y el americano, donde en las tardes de verano, a la salida de la pileta, era el punto de reunión de toda la juventud.

Por eso, por todo lo que me permitiste y diste, Gracias mi querido San Lorenzo de Almagro.

Perdón por lo que te hicieron.

A vos, justo a vos, que por tus gramillas pasaron los mejores jugadores de fútbol de todas las épocas.

Que por tus pistas de atletismo desfilaron los mejores atletas, entre ellos el “gran Delfo Cabrera “

Que tuviste los mejores equipos de basquet de todas las décadas.

Que nos regalaste esas noches de boxeo espectaculares. Si hasta el mismo Pascualito Pérez defendió con éxito su titulo de Campeón Mundial.

Que en los bailes de carnaval siempre ibas en los primeros puestos de recaudación.

Justo a vos que fuiste el mayor orgullo de todos los sanlorencistas.

Como pudieron faltarte el respeto, primero poniendo un circo dentro tuyo.

Y lo mas criminal, permitir que dejaras de existir. En un verso que escribí hace tiempo, una de las estrofas, dice.

No sé quién fue culpable, pero lo permitieron.
Demolieron tu estadio, mi querido Ciclón.
Iban abrir las calles, y nunca lo cumplieron,
el daño que te hicieron, no merece perdón.
lloré, lloré con bronca, lloré con impotencia.
como lloraron todos, los que te quieren bien.
lloré aunque ya era un hombre, y no me dio vergüenza.
sabía que ya nunca te volvería a ver .

Agradezco a mis viejos Carmen y Rafael que me hayan llevado de pibe a mi San Lorenzo Querido y también a Dios, porque puso en el sendero de mi vida a todos esos amigos y amigas de San Lorenzo.

Gracias Amigo Lucio, por haber compartido conmigo, este recorrido por el túnel del recuerdo.

El nombre de mi amigo imaginario Lucio, es el de mi nieto, lo más hermoso de mi vida. Cuervo fanático como todos los Trama.

Oscar Trama
Socio Vitalicio CASLA Nº 8733 - 1

Nota de R: La foto muestra al Profesor Enrique Acierno con los chicos que practicaban Gimnasia en le Salón San Martín. El segundo es Trama.

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Publicado por Favio Marrazzo a las 22:47 | Enlace permanente | Comentarios (2)

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