Futbol Profesional > Historia
San Lorenzo nació con la excusa de jugar al fútbol organizadamente, en las ligas oficiales. El 1 de abril de 1908, aquel grupo de purretes denominados Los Forzosos, recibieron el consejo del padre Lorenzo Massa y dieron origen al Club Atlético San Lorenzo de Almagro. El sello oficial ya estaba listo y sólo faltaba empezar a jugar por los puntos.
Es así como en 1915 San Lorenzo logra el ascenso a la Primera División, luego de superar a Honor y Patria en la final del torneo de Segunda por 3 a 0. Un año más tarde, se produciría un hecho importante para el desarrollo del fútbol en Boedo: la inauguración del estadio Gasómetro.
Como local, en la mítica cancha de avenida La Plata, San Lorenzo forzó una historia enorme en la era amateur, conquistando tres títulos locales y dos internacionales. Los campeonatos de 1923, 24 y 27 le dieron un caudal de hinchas considerable, como también las copas Río de la Plata de 1924 y 28, que la jugaba el campeón de Uruguay y Argentina.
Por aquellos años, el conjunto azulgrana contaba con jugadores de categoría mundial, como Alfredo Carricaberry y Luis Monti, entre otros. Además, en sus filas estaba el primer gran goleador: Diego García, que también fue pieza clave para los primeros años de profesionalismo.
En 1931 San Lorenzo fue uno de los clubes que se afilió a la Asociación de Football Amateurs y Profesionales. Tras las consagraciones de River y Boca, el Ciclón se consagró como el tercer campeón del profesionalismo en 1933, en una disputa palmo a palmo hasta el final con Gimnasia y Esgrima La Plata. Era un equipo conformado por varios jugadores del interior, lo que le valió el apodo de Los Gauchos de Boedo.
En la década del cuarenta, San Lorenzo iniciaría un ciclo institucional y deportivo muy bueno. En el futbol, la coronación llegaría en 1946, con el título de ese año. Aquel equipo, con el denominado trío de oro, compuesto por René Pontoni, Armando Farro y Rinaldo Martino. Posterior al campeonato, el Ciclón a fines del 46 y principios del año siguiente realizó una notable gira por España y Portugal, goleando a los seleccionados de ambos países entre varios resultados favorables. La visita de San Lorenzo aún es recordada como un punto de inflexión para el fútbol de la madre patria.
Trece años más tarde, otro título llegaría a Boedo. En 1959, con un equipo notable en ofensiva compuesta por Facundo, García, Boggio, Ruiz y Sanfilippo (goleador del torneo), se consagró tres fechas antes, convirtiéndose en uno de los equipos más efectivos en la historia del club. Esta delantera íntegra, supo ser convocada para jugar en la Selección Nacional.
La década del sesenta tendría un comienzo de esperanzas, con la aparición de un grupo de jóvenes que se divertía como nadie cuando salía a la cancha. El equipo denominado "Los Carasucias", con Veira, Doval, Telch, Areán y Casa, no pudo celebrar su buen fútbol con un campeonato, pero su manera de encarar los partidos, con alegría y rebeldía, sirvió para ganarse el cariño de los hinchas.
De todas maneras, Los Carasucias sirvieron como base de "Los Matadores", un equipo record no sólo en San Lorenzo, sino en el fútbol argentino. Aquel elenco del brasileño Tim se consagró campeón invicto, algo que ocurría por primera vez en el país. Tras ganar holgadamente la ronda inicial, el Ciclón enfrentó en la final a Estudiantes, equipo que lo había aventajado con doce puntos en la etapa previa. En ese encuentro decisivo, San Lorenzo, que arrancó en desventaja, se terminó imponiendo por 2 a 1 en cancha de River plate.
Los comienzos de los años setenta fueron de un alto nivel futbolístico, y el final de la década fue un aperitivo de la peor etapa futbolística del club. Campeón en 1972 y bicampeón en 1974 (el Nacional de forma invicta), pusieron al Ciclón en el pedestal del fútbol local. Pero malas administraciones y desajustes en la política deportiva como institucional, provocaron un vacío enorme que generó el cierre del estadio en 1979.
Para peor, el inicio de los ochenta no colaboró en nada: San Lorenzo perdió la categoría. El 15 de agosto de 1981 Argentinos superó al Ciclón en cancha de Ferro por la mínima diferencia y marcó un hecho inédito: era la primera vez que uno de los cinco equipos denominados "grandes" se iba a la B. Afortunadamente, al año siguiente, sin estadio, pero con un apoyo impresionante de su gente (San Lorenzo vendió más entradas en menos partidos que cualquier equipo de la A) se produjo el retorno a la Primera División.
Esta década, llena de problemas y contra puntos, se destacó por la valentía y el coraje de los diferentes equipos, como el de "Los Camboyanos" que, a pesar de no tener corona, sigue vigente en el corazón de los hinchas por su entrega y amor a la camiseta. Había buenas campañas (Libertadores 88, por ejemplo), pero el título no llegaba. Y la ausencia de casa propia mucho tenía que ver para quedarse con las manos vacías.
En 1993, durante la gestión de Fernando Miele, San Lorenzo inauguró el estadio Pedro Bidegain, popularmente conocido como "Nuevo Gasómetro". En esta cancha, el equipo de Boedo se asentó rápidamente y en 1995 pudo gritar otra vez campeón, después de 21 años de frustraciones. Aquel plantel, dirigido por Héctor Veira, fue el puntapié inicial de una serie de éxitos que se fueron produciendo en el moderno estadio del bajo Flores.
En 2001, ya de la mano del desconocido hasta ese momento Manuel Pellegrini, San Lorenzo se coronó nuevamente campeón con una estadística record: 47 puntos en el Clausura de ese año, la cifra más considerable en la historia de los torneos cortos. Además, en ese certamen logró ganar once partidos en forma consecutiva (también record para este tipo de torneos) que, sumado a dos que alcanzó en el Apertura, llegó a los trece, cifra hasta hoy imbatida en el ámbito local.
Con la base de aquel equipo campeón, el Ciclón volvió a soplar en pasando la frontera. Conquistó la Copa Mercosur en una histórica definición por penales contra el Flamengo de Brasil, luego de igualar sin goles durante el partido de ida en el Maracaná. Un año después, otro trofeo internacional decoró las vitrinas de Boedo: la Copa Sudamericana, con Rubén Insua como DT.
Después de varios campeonatos con flojas actuaciones, San Lorenzo gritó nuevamente campeón en 2007, con la llegada de Ramón Ángel Díaz como entrenador. Ese torneo fue el décimo en la historia profesional para la institución. El título número once quedó a un paso: el Apertura 2008 el Ciclón finalizó primero junto a Boca y Tigre pero, en polémica definición, durante un triangular, el equipo xeneize se impuso tras otro triple empate por un gol de diferencia.
Es así como en 1915 San Lorenzo logra el ascenso a la Primera División, luego de superar a Honor y Patria en la final del torneo de Segunda por 3 a 0. Un año más tarde, se produciría un hecho importante para el desarrollo del fútbol en Boedo: la inauguración del estadio Gasómetro.
Como local, en la mítica cancha de avenida La Plata, San Lorenzo forzó una historia enorme en la era amateur, conquistando tres títulos locales y dos internacionales. Los campeonatos de 1923, 24 y 27 le dieron un caudal de hinchas considerable, como también las copas Río de la Plata de 1924 y 28, que la jugaba el campeón de Uruguay y Argentina.
Por aquellos años, el conjunto azulgrana contaba con jugadores de categoría mundial, como Alfredo Carricaberry y Luis Monti, entre otros. Además, en sus filas estaba el primer gran goleador: Diego García, que también fue pieza clave para los primeros años de profesionalismo.
En 1931 San Lorenzo fue uno de los clubes que se afilió a la Asociación de Football Amateurs y Profesionales. Tras las consagraciones de River y Boca, el Ciclón se consagró como el tercer campeón del profesionalismo en 1933, en una disputa palmo a palmo hasta el final con Gimnasia y Esgrima La Plata. Era un equipo conformado por varios jugadores del interior, lo que le valió el apodo de Los Gauchos de Boedo.
En la década del cuarenta, San Lorenzo iniciaría un ciclo institucional y deportivo muy bueno. En el futbol, la coronación llegaría en 1946, con el título de ese año. Aquel equipo, con el denominado trío de oro, compuesto por René Pontoni, Armando Farro y Rinaldo Martino. Posterior al campeonato, el Ciclón a fines del 46 y principios del año siguiente realizó una notable gira por España y Portugal, goleando a los seleccionados de ambos países entre varios resultados favorables. La visita de San Lorenzo aún es recordada como un punto de inflexión para el fútbol de la madre patria.
Trece años más tarde, otro título llegaría a Boedo. En 1959, con un equipo notable en ofensiva compuesta por Facundo, García, Boggio, Ruiz y Sanfilippo (goleador del torneo), se consagró tres fechas antes, convirtiéndose en uno de los equipos más efectivos en la historia del club. Esta delantera íntegra, supo ser convocada para jugar en la Selección Nacional.
La década del sesenta tendría un comienzo de esperanzas, con la aparición de un grupo de jóvenes que se divertía como nadie cuando salía a la cancha. El equipo denominado "Los Carasucias", con Veira, Doval, Telch, Areán y Casa, no pudo celebrar su buen fútbol con un campeonato, pero su manera de encarar los partidos, con alegría y rebeldía, sirvió para ganarse el cariño de los hinchas.
De todas maneras, Los Carasucias sirvieron como base de "Los Matadores", un equipo record no sólo en San Lorenzo, sino en el fútbol argentino. Aquel elenco del brasileño Tim se consagró campeón invicto, algo que ocurría por primera vez en el país. Tras ganar holgadamente la ronda inicial, el Ciclón enfrentó en la final a Estudiantes, equipo que lo había aventajado con doce puntos en la etapa previa. En ese encuentro decisivo, San Lorenzo, que arrancó en desventaja, se terminó imponiendo por 2 a 1 en cancha de River plate.
Los comienzos de los años setenta fueron de un alto nivel futbolístico, y el final de la década fue un aperitivo de la peor etapa futbolística del club. Campeón en 1972 y bicampeón en 1974 (el Nacional de forma invicta), pusieron al Ciclón en el pedestal del fútbol local. Pero malas administraciones y desajustes en la política deportiva como institucional, provocaron un vacío enorme que generó el cierre del estadio en 1979.
Para peor, el inicio de los ochenta no colaboró en nada: San Lorenzo perdió la categoría. El 15 de agosto de 1981 Argentinos superó al Ciclón en cancha de Ferro por la mínima diferencia y marcó un hecho inédito: era la primera vez que uno de los cinco equipos denominados "grandes" se iba a la B. Afortunadamente, al año siguiente, sin estadio, pero con un apoyo impresionante de su gente (San Lorenzo vendió más entradas en menos partidos que cualquier equipo de la A) se produjo el retorno a la Primera División.
Esta década, llena de problemas y contra puntos, se destacó por la valentía y el coraje de los diferentes equipos, como el de "Los Camboyanos" que, a pesar de no tener corona, sigue vigente en el corazón de los hinchas por su entrega y amor a la camiseta. Había buenas campañas (Libertadores 88, por ejemplo), pero el título no llegaba. Y la ausencia de casa propia mucho tenía que ver para quedarse con las manos vacías.
En 1993, durante la gestión de Fernando Miele, San Lorenzo inauguró el estadio Pedro Bidegain, popularmente conocido como "Nuevo Gasómetro". En esta cancha, el equipo de Boedo se asentó rápidamente y en 1995 pudo gritar otra vez campeón, después de 21 años de frustraciones. Aquel plantel, dirigido por Héctor Veira, fue el puntapié inicial de una serie de éxitos que se fueron produciendo en el moderno estadio del bajo Flores.
En 2001, ya de la mano del desconocido hasta ese momento Manuel Pellegrini, San Lorenzo se coronó nuevamente campeón con una estadística record: 47 puntos en el Clausura de ese año, la cifra más considerable en la historia de los torneos cortos. Además, en ese certamen logró ganar once partidos en forma consecutiva (también record para este tipo de torneos) que, sumado a dos que alcanzó en el Apertura, llegó a los trece, cifra hasta hoy imbatida en el ámbito local.
Con la base de aquel equipo campeón, el Ciclón volvió a soplar en pasando la frontera. Conquistó la Copa Mercosur en una histórica definición por penales contra el Flamengo de Brasil, luego de igualar sin goles durante el partido de ida en el Maracaná. Un año después, otro trofeo internacional decoró las vitrinas de Boedo: la Copa Sudamericana, con Rubén Insua como DT.
Después de varios campeonatos con flojas actuaciones, San Lorenzo gritó nuevamente campeón en 2007, con la llegada de Ramón Ángel Díaz como entrenador. Ese torneo fue el décimo en la historia profesional para la institución. El título número once quedó a un paso: el Apertura 2008 el Ciclón finalizó primero junto a Boca y Tigre pero, en polémica definición, durante un triangular, el equipo xeneize se impuso tras otro triple empate por un gol de diferencia.

