Entre Di María y Messi tiran del carro

Atomik

Entre Di María y Messi tiran del carro

Argentina sigue adelante en el Mundial y lo hace en gran medida gracias a las individualidades. Entre Messi y Di María desatascaron el entramado defensivo de Hitzfeld en Suiza y metieron a la albiceleste en cuartos de final (1-0).

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Un nuevo partido trabado se resolvió por la calidad de Messi y Di María, que en este Mundial están siendo los más destacados. Argentina se presentó en Brasil con un cuarteto de lujo en ataque con Agüero e Higuaín como teóricos representantes del mismo al lado de Messi y Di María. No obstante, ni el del Manchester ni el del Napoli han estado todavía a la altura de las circunstancias. El ‘Pipita’ no tuvo la preparación deseada para el torneo por una lesión en la Coppa de Italia en el tobillo, que pudo apartarle de las apuestas en el Mundial de Brasil.

Al final Alejandro Sabella le incluyó en la lista definitiva, pero todavía no ha visto puerta. Comenzó el torneo en el banquillo contra Bosnia-Herzegovina, entró en la segunda mitad y desde entonces ha estado presente en todos los onces del seleccionador. Ante Suiza tuvo varias ocasiones de batir a Benaglio, sin encontrar la recompensa del gol. El aval de sus 17 goles en la Serie A todavía no ha tenido efecto, como si la responsabilidad del nueve negara sus habilidades dentro del área.

Tampoco el Kun está siendo tan determinante, como es habitual en él con la camiseta del Manchester City. Su falta de acierto se asemeja a la de Higuaín con el riesgo existente de no poder volver a calzarse las botas en el Mundial. Ha mejorado en las últimas fechas de su lesión muscular, lo que no garantiza su presencia en cuartos contra Bélgica.

Sin Agüero ni Higuaín, Messi y Di María se bastan para mantener a Argentina en competición. No obstante, en un deporte colectivo no se gana con sólo dos jugadores de dulce. Higuaín y Agüero son necesarios ante los peligros que asoman, así como una mayor interactuación del centro más allá de Di María. Gago necesita disfrazarse de Redondo para hacer jugar al equipo de forma más vertical y menos previsible, con los laterales dando siempre alternativas al ataque. Rojo está sorprendiendo gratamente en una posición que no le es común en su club, mientras que Zabaleta subió menos de lo habitual contra Suiza y Argentina perdió el factor sorpresa por la derecha.

Toca Bélgica, selección de toque

Ahora toca Bélgica. Una selección que cuenta sus actuaciones por victoria. En la fase de grupos superó sin grandes apuros a Argelia (2-1), Rusia (1-0) y Corea del Sur (0-1). Ya en octavos se deshizo de Estados Unidos (2-1). Los de Wilmots suelen domar al rival desde la posesión con jugadores de la calidad de Hazard, Fellaini, De Bruyne y Mertens con facilidad para asociarse y dos delanteros que rotan en la titularidad (Lukaku y Origi) y que a la mínima te la lían.

Ante un equipo de estas características la batalla de antemano en el centro está perdida por inferioridad numérica. En esta zona Bélgica acumula más jugadores con Fellaini y Witsel en el doble pivote y siempre con posibilidad de tocar con Hazard, De Bruyne y Mertens. Si Sabella mantiene el 4-3-3, tocará salir a la contra. Tal vez sea el momento de dar entrada a alguien como Maxi Rodríguez para ayudar a Gago y Mascherano, sacrificando a uno de los de arriba para quitar la pelota al rival y marcar el tempo del partido.