Los Libertadores volvieron a la victoria con una goleada
San Lorenzo se destapó después de ser campeón de América, convirtió por primera vez en el campeonato y superó a Quilmes por 3-0 en el sur. Los goles fueron de Héctor Villalba, Gonzalo Verón y, otra vez, Néstor Ortigoza de penal.
Primera victoria en el torneo local para San Lorenzo que luego de consagrarse en la Copa Libertadores cayó derrotado en sus dos siguientes compromisos y no había logrado hasta hoy convertir goles.
El camino de la recuperación lo abrió Héctor Villalba con un gol de cabeza, tras conectar el balón gracias a una gran habilitación de Gonzalo Verón, que desbordó a la defensa de Quilmes por el sector izquierdo y cruzó un centro al segundo palo. Tito entró sin marca, porque Nicolás Blandi y Mauro Matos, cerca del punto de penal, se llevaron toda la atención.
Con su asistencia, Verón comenzó a demostrar un nivel superior al que había desarrollado en los anteriores encuentros y rápidamente se transformó en la carta más peligrosa del equipo de Edgardo Bauza y fue él quien logró el segundo festejo, con un disparo desde afuera del área grande del Cervecero.
Finalmente, cuando San Lorenzo ya estaba por celebrar su primera victoria del campeonato, Blandi cayó en el área rival, al encarar al arquero de Quilmes, y el árbitro Luis Álvarez sancionó un tiro desde el punto de penal, instancia en la que Néstor Ortigoza, como en la final de la Copa, no falló y puso el tercero.
Pocos días de descanso y preparación. Poco tiempo para volver a jugar. El domingo, el Ciclón recibirá a River en el Nuevo Gasómetro por la quinta jornada, ya con aires renovados y la tranquilidad de haber sumado de a tres.

