Guede: "El estilo Guede no existe"

Atomik

Guede: "El estilo Guede no existe"

El nuevo DT de San Lorenzo elude las etiquetas: “Muero con la presión”, dice. Táctica, Arrigo Sacchi, Guardiola... Imperdible nota de Clarín para conocer al entrenador azulgrana.

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Hace ya un par de años sobre Pablo Guede, por entonces todavía entrenador de Nueva Chicago, empezaba con una cifra: “24-7”. Así, enigmático para algunos, los dirigentes chilenos comenzaron a interiorizarse sobre el que sería su futuro DT. Hay una explicación: Guede transpira fútbol las 24 horas de los 7 días de la semana. Es “insoportable”, como él mismo se define mientras charla y expone sus ideas ante Clarín sentado en el banco de suplentes del Nuevo Gasómetro, que ya le es propio. Este entrenador, que entre el final de su carrera como jugador y el inicio de su carrera como técnico pasó casi dos décadas en España, en Argentina sólo tuvo como experiencia la Primera B. Hoy no le pesa el desafío de ir en busca de otra Copa Libertadores para Boedo. Es un DT de la nueva camada (tiene apenas 41 años) al que muchos ya encasillan y definen como “ofensivo”.

-¿Viste cómo se está hablando del “estilo Guede”? ¿Qué te genera?

-Todo mentira. El estilo Guede no existe. Dicen que soy ofensivo, pero ¿qué es ser ofensivo? Si juego con once jugadores arriba, me van a llenar la canasta de goles. Si me pongo a discutir con cada uno sobre esto, me vuelvo loco. En los primeros quince partidos en Chicago, nos habían metido seis goles nada más. En Palestino estuvimos sin recibir goles en ocho partidos. Entonces, ¿soy ofensivo o defensivo? Es cierto que termino llegando al arco de enfrente con seis o siete futbolistas, y que defendía con un central atrás y otro parado de cinco.

A todos les gusta encasillarte en uno de los dos estilos. Lo importante es jugar bien. Qué es jugar bien depende de cada uno, va a haber algunos a los que les gusta tirarla para arriba y que el nueve se la baje al siete para que haga el gol, otros que con tres toques sea gol, otros tocarla 197 veces y que después sea gol...

-¿Y a vos qué te gusta?

-Todo (risas). Es que es depende... Depende de los jugadores que tengan, del rival que enfrentes.

-Por lo que decís, no habrá dos partidos iguales de San Lorenzo...

-Eso lo aseguro. Y no sé si va a haber un once igual todos los domingos.

-No pasa mucho en Argentina eso.

- En Chile tampoco. Los primeros seis meses me mataron. Pero seguí trabajando y este año me eligieron el mejor entrenador de Chile. Yo tengo muy claro lo que quiero y sé En el pasto y con la camiseta. Pablo Guede, rotulado como ultraofensivo, afirma: “Si nos tenemos que colgar del travesaño, nos colgamos.

-¿El sistema se adapta a los jugadores o es al revés?

-Creo que me tengo que adaptar a ellos. En mi cabeza tengo cuatro sistemas: 4-1-3-2, 4-3-3, 4-4-2 o 3- 4-3. Después, en el día a día, todo se va acomodando solo.

-¿En qué se puede mejorar a este San Lorenzo?

-Eso me lo guardo para mí. Pero no es mejorar, es darle mi impronta. Sería una falta de respeto decir “yo al equipo de Bauza le mejoraría esto”. Tengo 41 años y el es bicampeón de América. Quiero darle a San Lorenzo lo que a mí me gusta, que es la presión.

-¿La presión no se negocia en tus equipos?

-Síííí, si nos tenemos que colgar del travesaño, nos colgamos, olvidate (risas).

-¿Planificás mucho de acuerdo al rival?

-Los detalles más importantes: qué te lleva a ganar y qué a perder. Lo demás es tu equipo. Es darle tu idea a los jugadores. San Lorenzo tiene que ser un equipo insoportable. Quiero eso. Quiero que el rival que venga a jugar con nosotros diga “qué hijos de puta, te presionan los 90 minutos y no paran de correr, y cuando tienen la pelota nos pintan la cara”. Eso sería lo ideal.

-¿Cuánto influye la parte física?

-No pasa por correr mucho ni estar bien físicamente, pasa por correr bien. Cuando vas a correr para robar la pelota, corré y robala. Andá de verdad. Naturalmente necesitás estar bien físicamente, pero hay que saber correr.

-¿Qué pretendés de tu equipo?

-Yo muero con la presión. La intensidad es el fútbol.

-¿De dónde sale eso?

-Del Barcelona. Y lo mejorás con Arrigo Sacchi. Su Milan fue el mejor equipo de la historia en cuanto a presión. El Barcelona juega bien y también es insoportable. Cuando tiene la pelota, no se la podés sacar. Y cuando no la tiene, te la presta quince segundos. ¿Qué tengo que tomar yo del Barcelona? No tengo a Messi, Xavi, Iniesta... Tenerla todo el tiempo no puedo. Ese juego sólo lo pueden hacer ellos. Pero sí puedo tomar la presión, porque correr es una cosa de voluntad, como dice Bielsa. Se tienen o no se tienen ganas de correr.

-¿Tenés alguna liga preferida?

- Todas. Mientras corra una pelota... De todo podés sacar algo: de España, el juego; de Italia, la parte defensiva; en Alemania está Pep; en Inglaterra, la verticalidad.

-¿Cómo te repartís entre trabajo y familia? ¿Cómo sos en tu casa?

-Soy insoportable (risas). Este es mi trabajo y es mi pasión. No me puedo permitir llegar al fin de semana sin que los jugadores tengan todos los detalles para encarar el partido de la mejor manera. Y si eso significa levantarse a las tres de la mañana para anotar algo que se me ocurrió, me levanto y lo anoto.

-¿Qué tan determinante es la final con Boca? ¿Qué significa para vos?

-Que mi primer partido es una final con Boca. Todo eso. De ahí se va un ganador y un perdedor. No hay vuelta.

-¿Qué análisis hacés del grupo que les tocó en la Libertadores?

-Es un grupo muy bueno, apetecible y competitivo. Estoy contento, salvo por el tema de los viajes. Y ya vi videos de todos ellos, eh.

De Pirlo al Pipi y Orti: Guede, sobre el ídolo y el dueño del mediocampo.

“Tienen magia, porque se la dan siempre al jugador con el mismo color. Parece simple, pero no lo es. Xavi Hernández dice que para él, el mejor jugador para decidir el pase, o sea antes de la acción de hacer el pase, es Pirlo. Cada vez que agarra la pelota, pausa el partido y mirá al mejor ubicado. Poné play y vas a ver que se la da a ese. ¡Es increíble! Pipi y Orti tienen esa magia. Son espectaculares”.

Curso de coaching: La parte humana, clave

Dice Guede: “Ser entrenador es todo. Actualmente, el técnico se está transformando en aquel que gestiona los recursos humanos. Si no se sabe manejar al grupo, estás al horno. En España hice un curso de coaching durante tres años. Yo me tengo que preocupar por la persona que entreno. Intento interiorizarme en la vida del jugador, si durmió bien, si se peleó con la señora... Es necesario un ida y vuelta; no por mí, por el grupo”.

Fuente: Clarín