Lo jugó como Guede y lo cerró como Bauza
El partido contra Godoy Cruz en Mendoza sirvió, para que propios y extraños, comiencen a cerrar la grieta. Se ataca en bloque y se defiende de la misma manera. Un avance para el Ciclón.
No solo fue un triunfo importante el de San Lorenzo en tierras mendocinas que le sirvieron para ponerse a solo dos puntos de la punta, sino que ayudó a que todos nos demos cuenta de una vez que en el futbol es muy lindo atacar, pero también lo es defender.
Y precisamente en este partido el entrenador Pablo Guede comenzó a cerrar la grieta abierta entre los cuervos y el periodismo deportivo en general. Su idea de fútbol ofensivo y de pelota bien jugada la mantuvo y le dio buen resultado, pero sosteniendo hacia atrás un retroceso interesante y haciendo eje en un volante central como el "Pichi" Mercier que habrá perdido el pelo pero no las mañas. No tendrá la velocidad de antes, pero si arman junto a Ortigoza un tandem que juega de memoria.
Destacar a Belluschi o Cerutti ya es moneda corriente: son dos incorporaciones que le dan una jerarquía al plantel que no teníamos. Pero lo destacable es que al entrenador no se le cayeron los anillos cuando decidió meter a Franco Mussis por Mauro Matos para resisitir los embates que se venían de Godoy Cruz o hasta para hacer tiempo y meter un quinto defensor como Paulo Díaz en el final.
Los argentinos vivimos de grieta en grieta: unitarios y federales, nacionalistas y constitucionalistas, radicales y conservadores, peronistas y antiperonistas, campo o industria, menotistas o bilardistas, Nalbandián o Del Potro, Ford o Chevrolet, jugar lindo o jugar bién, patria o buitres, etc etc etc. Siempre una excusa para pelearnos tanto en la vida política como en el deporte.
San Lorenzo ganó con mucha gente en ataque y lo aguantó con mucha gente en defensa. Se vienen partidos definitorios. Con inteligencia y sin fundamentalismos, se puede.

