San Lorenzo levantó la cabeza, tuvo una contundente victoria y respira Romagnoli

Atomik

San Lorenzo levantó la cabeza, tuvo una contundente victoria y respira Romagnoli

El Ciclón venció a Talleres por 2-0 en el Nuevo Gasómetro y sumó su segunda victoria en la Liga Profesional luego del golpe de la eliminación en la Copa Libertadores.

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Y la alegría finalmente llegó a Boedo. Tras el duro golpe que significó la eliminación en la Copa Libertadores,  San Lorenzo tenia una dura partida ante Talleres en el Nuevo Gasómetro que supo sortear con éxito. Con mucha superioridad se impuso ante Talleres por 2-0 y suma su segunda victoria en la Liga Profesional 

En medio de un clima tenso, y con la eliminación en la Copa Libertadores aún caliente, San Lorenzo salió al Nuevo Gasómetro con la imperiosa necesidad de ganar para salir del fondo de la tabla de posiciones de la Liga Profesional.

Y el comienzo del partido no fue fácil. Con un Talleres repleto de ex jugadores azulgrana, el Ciclón salió dormido los primeros minutos. Aprovechando las subidas por las bandas, el conjunto cordobés intento lastimar a través de centros que no significaron un peligro real para Gastón Gómez. 

Pero San Lorenzo tenia que ganar, y la respuesta no tardó en llegar. Un ataque por la derecha comandada por Ivan Leguizamon derivó en un córner que tuvo a Santiago Sosa como protagonista: el juvenil sacó un remate de afuera del área que pasó cerca del área rival.

Si bien Talleres era el dueño de la pelota, los dirigidos por Leandro Romagnoli fueron los que más lastimaron. Con un mediocampo protagonista, Nicolas Tripichio se animó a tirar al arco y la pelota fue apenas desviada por Guido Herrera.

La primera clara para los cordobeses llegó a los 25 del primer tiempo a través de un tiro libre que por poco no la llegaron a tocar los jugadores de la visita. 

Y el alivio llegó en Boedo. Tras una gran asistencia de Tripichio, Alexis Cuello hizo valer su posición de 9 y convirtió el 1-0 para que haya fiesta en las tribunas.

En el segundo tiempo San Lorenzo siguió buscando ser protagonista. Aprovechando la buena imagen que dejó en la primera parte, el Ciclón buscó lastimar a través de contras pero sin generar demasiado peligro.

Con un Talleres que también necesitaba ganar, Walter Ribonetto movió el banco de suplentes produciendo el ingreso de Ruben Botta y Cristian Tarragona. Y el empate estuvo cerca. Tras una pelota parada, Gomez da un rebote que es aprovechado por Marcos Portillo pero por primera vez la suerte estuvo del lado azulgrana y la pelota dio en el palo.

Empujado por una gente que se levantó para acompañar al equipo, Elian Irala dijo presente y convirtió un golazo desde afuera del área para estirar la ventaja a 3-0 a falta de 10 minutos para el final. 

Con más corazón que buen juego, San Lorenzo tuvo la suerte que le faltó en partidos anteriores y con mucho merecimiento se llevó una victoria que significa aire fresco para todo el plantel.

A modo de devolverle la alegría a la gente que sintió el golpe en la Copa Libertadores,  los dirigidos por Romagnoli sellaron un contundente 2-0 y vuelve a ganarle a Talleres en el Nuevo Gasometro tras más de 20 años sin hacerlo