Moretti, polémico: "Me tendrían que dar una parte del estadio"

Atomik

Moretti, polémico: "Me tendrían que dar una parte del estadio"

El ahora expresidente de San Lorenzo volvió a hablar para defenderse y tuvo controvertidas declaraciones, además de una insólita comparación entre Lammens y Costantino.

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

En una jornada que ya quedará en el recuerdo de los cuervos por lo insólito y polémico de sus protagonistas, Marcelo Moretti volvió a encender el debate institucional en San Lorenzo con declaraciones en radio La Red que hacen ruido dentro y fuera del club. En una entrevista radial, el expresidente sostuvo que si el club debe devolverle el dinero que dijo haber puesto de su bolsillo durante su gestión, entonces deberían entregarle una parte del estadio como compensación.

Moretti, aún envuelto en la crisis que desató tras la difusión de una cámara oculta vinculada a presuntas irregularidades, dejó una frase que quedará marcada en la historia reciente del club: “Si me tienen que devolver la plata que puse, me tienen que dar una parte del estadio”. Con ese razonamiento, el dirigente dio un salto retórico insólito para argumentar su reclamo frente a la justicia y para justificar su rechazo a la acefalía decretada por la Asamblea.

Según su versión, en los últimos dos años aportó cerca de 400 mil dólares de su propio bolsillo y formó parte de una “vaquita” colectiva que se acercó a siete u ocho millones de dólares de aportes registrados. A pesar de no haber iniciado juicios formales por esos aportes, Moretti reclamó que la actual situación institucional y su salida del cargo constituyen un “golpe de Estado”.

Entre Costantino y Lammens: la comparación que nadie esperaba

La entrevista no solo dejó frases económicas difíciles de digerir: Moretti también se despachó con una comparación que rápidamente se viralizó entre los hinchas. Al referirse al presidente transitorio Sergio Costantino y al ex candidato Matías Lammens, el dirigente los ubicó en dos mundos bien distintos con una metáfora automovilística: “Lammens es un BMW y Costantino un Fiat 600 yendo a Mar del Plata”.

La imagen recorrió las redes y generó múltiples lecturas. Una analogía que buscó marcar diferencias de peso político y capacidad de gestión, reivindicando a Lammens —quien estuvo a apenas cuatro votos de quedarse con la conducción transitoria— y minimizando a Costantino, a quien Moretti describió como una figura con menor potencia para conducir al club en este contexto crítico.

Además, Moretti cuestionó con dureza la legitimidad de la actual conducción provisoria, asegurando que Costantino “no fue elegido por nadie” y que la gestión transitoria no cuenta con consenso real dentro del club. En paralelo, ratificó su confianza en la justicia y dejó abierta la posibilidad de una eventual reversión del escenario institucional.

Qué viene para el club

Mientras el Ciclón encara un cierre de año atravesado por urgencias futbolísticas, económicas e institucionales, la interna dirigencial sigue siendo un foco permanente de conflicto. Sergio Costantino ya asumió como presidente transitorio tras la Asamblea, pero la ofensiva judicial de su antecesor promete mantener la tensión en el centro de la escena azulgrana.

En ese contexto, las declaraciones de Moretti no solo generan debate, sino también incredulidad. Pedir “una parte del estadio” como compensación por aportes personales trascendió lo anecdótico: se transformó en un símbolo más de una gestión que terminó envuelta en controversias y que todavía mantiene a San Lorenzo navegando en aguas turbulentas.

El mensaje que baja desde Boedo es contundente: el estadio y el club no son moneda de cambio. Y cada vez que alguien los menciona como tales, la herida institucional vuelve a abrirse.