Cuello salvó a San Lorenzo en el debut de Álvarez

Atomik

Cuello salvó a San Lorenzo en el debut de Álvarez

A pesar de haber contado con varias situaciones claras, al Ciclón le costó y alcanzó un empate 1 a 1 frente al vecino del bajo Flores.

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

San Lorenzo no jugó bien, pero mostró algo que hacía rato no tenía: carácter para no irse con las manos vacías. En el debut de Gustavo Álvarez, el Ciclón rescató un 1-1 ante Deportivo Riestra en un escenario que sigue siendo incómodo, donde todavía no puede ganar. Lo perdía y lo levantó a puro empuje, con un cabezazo salvador de Alexis Cuello, para al menos sumar y evitar otro golpe en un momento delicado. No alcanzó para meterse en zona de playoffs, pero sí para empezar a construir algo desde la actitud.

El estreno del nuevo DT no pasó desapercibido. Con apenas un par de entrenamientos, Álvarez metió mano fuerte, cambió el sistema y apostó por una línea de cinco que no se veía desde los tiempos de Rubén Darío Insúa. La idea fue clara: ordenarse desde atrás y darle otra identidad al equipo. Pero también quedó en evidencia que ese cambio necesita tiempo. La falta de coordinación en el fondo le costó caro al Ciclón, que en una desatención quedó mal parado y lo pagó con el gol de Riestra, en una jugada que encontró espacios que no deberían existir.

Aun así, San Lorenzo no fue menos. Le faltó claridad, sí, pero tuvo momentos de agresividad y generó situaciones como para no irse abajo al descanso. El propio Cuello había tenido una clarísima que se fue por arriba y también hubo un remate de Nicolás Tripichio que hizo temblar el travesaño. Señales de que, con limitaciones, el equipo intentaba.

El partido se fue ensuciando, como le convenía al local: fricción, poco juego y muchas pelotas divididas. Ahí el Ciclón se sintió incómodo, le costó encontrar caminos y dependió más de empuje que de ideas. Álvarez movió el banco, buscó peso en el área y trató de cambiar la historia, aunque el desarrollo parecía cada vez más cerrado.

Pero cuando el fútbol asociado no aparece, siempre queda una carta: la pelota parada. Y ahí San Lorenzo encontró la respuesta. Centro preciso y aparición goleadora de Cuello, que ganó de arriba y selló el empate con complicidad del arquero rival. Un punto que vale más por cómo se dio que por lo que suma, y que deja una certeza: hay mucho por trabajar, pero también una base desde la cual empezar a crecer.