Navone aclaró el acuerdo entre Moretti y Foster Gillett y negó una SAD en San Lorenzo
El ex director de Desarrollo publicó un extenso comunicado en el que desmintió versiones sobre una posible SAD y explicó que el proyecto apuntaba a inversión privada sin endeudar al club, con foco en infraestructura y orden institucional.
En medio de la polémica por el acuerdo impulsado por la dirigencia de San Lorenzo con el grupo inversor vinculado a Foster Gillett, Nazareno Navone decidió salir a hablar públicamente para aclarar el alcance real del proyecto y desmentir versiones que, según él, distorsionaron la discusión.
A través de un comunicado, Navone fue tajante: aseguró que “nunca se trató de una Sociedad Anónima Deportiva (SAD) ni de una privatización del club”, sino de un esquema de inversión privada pensado para resolver problemas estructurales que la institución arrastra desde hace décadas.
Según explicó, la propuesta contemplaba el ingreso de capital a riesgo del inversor, sin generar deuda para San Lorenzo ni comprometer su patrimonio. En ese sentido, remarcó que el objetivo principal era ordenar las finanzas, cancelar pasivos existentes y avanzar en obras de infraestructura que el club no realiza desde hace años.
Uno de los puntos centrales del proyecto era la construcción de un estadio y el desarrollo integral de infraestructura. Se trataba de un acuerdo a largo plazo, donde el inversor asumiría el riesgo económico total, sin garantías de recuperación en el corto plazo y sin trasladar obligaciones al club.
Navone también destacó que la iniciativa incluía una reforma institucional, con cambios en el estatuto, una redefinición del rol dirigencial y la profesionalización de áreas clave. Además, planteaba una división organizativa entre el fútbol profesional gestionado con inversión privada y la estructura social, sostenida por los socios.
“Esto no es dividir al club. Es ordenarlo para que funcione”, sostuvo, y aclaró que cualquier avance debía pasar por los órganos institucionales correspondientes, incluyendo la aprobación de los socios.
En paralelo, el arquitecto reveló que actualmente existen otras alternativas en análisis, como un preacuerdo con la empresa china Sinoma para el desarrollo del estadio y conversaciones con distintos fondos de inversión internacionales.
Por último, dejó una definición que marca el eje del debate: “San Lorenzo no necesita más relatos. Necesita un rumbo”, y pidió dar la discusión sobre el ingreso de capitales con responsabilidad, pensando en el futuro del club.



