Cuello: el sacrificio detrás de su presente y los objetivos para este año
El delantero azulgrana repasó su camino marcado por el esfuerzo, contó cómo se adapta a la nueva idea de juego y dejó en claro las metas de San Lorenzo para la temporada.
El esfuerzo como bandera. Esa podría ser la síntesis perfecta para entender el presente de Alexis Cuello en San Lorenzo. Porque su actualidad no es casualidad: es el resultado de años de sacrificio, de constancia y de una mentalidad que no negocia la entrega. Ese mismo compromiso que hoy muestra partido tras partido dentro de la cancha tiene raíces profundas, incluso en su infancia, cuando el fútbol convivía con otras responsabilidades. Como aquella etapa en la que, siendo juvenil, vendía hamburguesas en las canchas. Y en ese recuerdo aparece un guiño del destino: una noche de 2014, cuando el Ciclón tocó el cielo en la Copa Libertadores, él estaba ahí, trabajando.
“Jugaba en Séptima y vendíamos con mi prima, estábamos los dos y hacíamos de todo: bajábamos las cosas, cocinábamos, cobrábamos. Nos repartíamos las tareas. Íbamos mucho a Independiente, Boca y Racing, a veces a River y acá vine algunas veces. No éramos de venir mucho pero una fue en 2014 el día que San Lorenzo ganó la Libertadores. Estuvimos vendiendo ahí donde está Inferiores, cerca de la entrada de Varela”, le confesó el delantero a Diario Olé, dejando en claro que el sacrificio que lo llevó a ser uno de los referentes que hoy tiene el Ciclón siempre fue parte de su camino.
Hoy, con la camiseta azulgrana puesta, Cuello atraviesa un buen presente, aunque no se conforma. “Creo que siempre se puede dar más, siempre se puede seguir corrigiendo cosas para seguir creciendo y espero que este sea el principio, que lo pueda sostener y que pueda ir por más. No sé si será el mejor momento, pero sí que lo estoy disfrutando mucho y quiero que siga siendo así por mucho tiempo”, expresó, con los pies sobre la tierra.
En ese crecimiento, también aparece la posibilidad de volver a competir a nivel internacional, algo que el delantero valora especialmente: “¡Es hermoso! También es un desgaste, un compromiso importante porque en todos los partidos hay que dar el 200% y tenés que estar al máximo para sacar los mejores resultados, pero es un sueño. Y agregó: “Cuando uno es chico sueña con llegar a Primera y también con jugar torneos internacionales, entonces estoy muy feliz de poder volver a competir internacionalmente con esta camiseta”.
No fue sencillo, sin embargo, abstraerse del ruido externo en los últimos meses, con rumores de transferencias que lo involucraban con distintos clubes. “Sí, fue un toque jodido porque estoy en San Lorenzo, un club muy grande, y no me quiero ir de mala manera. En su momento apostaron por mí y quiero dejarle algo al club. Por lo general trato de no consumir mucho redes sociales y no mirar mucho de lo que se dice para que no se me vuele la cabeza y estar siempre enfocado, con los pies sobre la tierra. Dejaba que mis representantes se encargaran y por ahí les preguntaba si había novedades como para más o menos estar al tanto, pero siempre dejando todo en manos de Dios. Si era su voluntad, que abriera las puertas; sino que las cerrara, pero que a mí me dé paz y tranquilidad”.
Ese enfoque también fue clave para sostener al equipo en medio de un contexto institucional complejo. “El grupo tuvo mucha valentía para sobreponerse a las adversidades, que no es fácil. Gracias a Dios nos acompañaron los resultados porque a veces la pelota pega en el palo y entra y otras veces se va afuera. Lo importante es que sabemos que afuera hay un quilombo terrible pero depende de nosotros: si nos dejamos caer, perdemos”, expresó.
Y continuó: “Siempre tuvimos claro que si nosotros entrábamos pensando en lo que pasaba afuera, nos iba a perjudicar y la idea siempre fue abstraernos de todo y tratar de sacar resultados para venir cada mañana y disfrutar del entrenamiento a pesar de que afuera era un caos. Había que ponerle onda básicamente”.
En lo futbolístico, Cuello también se refirió a la llegada de Gustavo Álvarez y su impacto inmediato: “Gustavo llegó y entendió que hay un grupo muy noble que está a disposición del trabajo siempre, que venimos cada mañana con el propósito de mejorar cada día y su plan fue muy importante. Llegó y dijo: ‘Muchachos, no hay que pensar más allá, nuestro próximo objetivo es el partido que viene y así va a ser siempre’. Entonces nos preparamos para eso y disfrutamos, pero con el compromiso de que nuestro arco tiene que estar en cero y así es.”.
Además, explicó las dificultades de adaptarse a un nuevo sistema táctico: “Es bastante complejo porque nosotros teníamos otra idea de juego, con línea de cuatro; pero tenemos compañeros que se adaptan rápido a todas las ideas de juego, como dije hay siempre una gran disposición al trabajo y eso ayuda muchísimo a que todo se plasme muy rápidamente”.
Por último, dejó en claro cuál es el objetivo del equipo: “Para ir paso a paso, nuestro objetivo es el partido que sigue como nos dijo el técnico y ahí se va a ir encaminando todo. Eso sí, vamos a buscar la victoria y a plasmar nuestra idea en todas las canchas porque tenemos que demostrar que representamos a una institución muy grande”.

