Buffarini recordó su rabona frente a San Lorenzo: ''me equivoqué''
El ex lateral derecho del Ciclón declaró sobre su arrepentimiento y las consecuencias que sufrió tras realizar aquella rabona frente al elenco de Boedo, ganando 3 a 0.
Julio Buffarini volvió a referirse a aquel recordado episodio en el que, vistiendo la camiseta de Boca Juniors, realizó una rabona frente a San Lorenzo. Lejos de esquivar la polémica, el lateral se hizo cargo de la situación y admitió el error, dejando al descubierto el calvario personal que vivió a raíz de esa decisión.
El arrepentimiento y la presión del momento
El gesto, que fue interpretado por muchos hinchas del Ciclón como una provocación innecesaria, generó un repudio instantáneo. Sobre el hecho, Buffarini fue tajante: "En el momento me di cuenta y agaché la cabeza. Después del partido pedí hacer una rueda de prensa".
Al profundizar sobre el contexto de aquella decisión, el jugador fue reflexivo pero contundente: "Si lo pensaba, no lo hacía". Para el lateral, fue un acto impulsivo que desconectó con la realidad de su historia en el club de Boedo.
Un calvario que traspasó el campo de juego
Lo más impactante de su relato tiene que ver con las consecuencias desmedidas que sufrieron él y su entorno familiar. Buffarini reveló que la animosidad no se quedó en el terreno de juego, sino que escaló a niveles personales inaceptables:
"Si lo pensaba no lo hacía, así no volvía a pasar lo que pasó cuando firmé con Boca, que recibí amenazas, amenazaron a mi señora, a mi hija le decían cosas en la escuela. Después de esa rabona filtraron mi teléfono, el de mi señora".
La exposición pública tras aquel partido multiplicó el hostigamiento, convirtiendo un episodio deportivo en una situación de vulnerabilidad extrema para su familia.
El respaldo de sus excompañeros
En medio de la hostilidad, el defensor destacó el gesto de sus antiguos colegas. Según relató, referentes como Sebastián Torrico y Nicolás Blandi —quienes compartieron equipo con él— le dijeron que no tenía por qué disculparse.
"Los que me fueron a buscar eran jugadores con los que no estuve. Después Torrico y Blandi, jugadores con los que compartí equipo, me dijeron que no tenía la necesidad de mandar mensajes pidiendo disculpas, me conocían".

