San Lorenzo se le plantó al Santos de Neymar, pero dejó escapar dos puntos

Atomik

San Lorenzo se le plantó al Santos de Neymar, pero dejó escapar dos puntos

El Ciclón fue superior durante gran parte del partido en el Nuevo Gasómetro, pero entre la falta de eficacia y una distracción puntual no pudo sostener la ventaja y se quedó corto.

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San Lorenzo fue más, lo buscó por todos lados y se quedó con un empate que duele. En el Nuevo Gasómetro, con el show mediático de Neymar como telón de fondo, el Ciclón le plantó bandera al Santos, lo superó durante gran parte de la noche y generó las chances más claras. Pero entre la falta de contundencia y la única distracción que pagó carísima, el 1-1 terminó siendo un castigo para un equipo que hizo méritos de sobra para quedarse con los tres puntos en esta fecha de la Copa Sudamericana.

Mientras todos miraban al brasileño, ovacionado incluso en la entrada en calor, el que pegó primero fue San Lorenzo desde el juego. Presionó alto, asfixió a Santos y en apenas 20 minutos ya había hecho figura a Gabriel Brazao. Primero le ahogó el grito a Alexis Cuello en un mano a mano clarísimo y después voló para taparle una mediavuelta a Rodrigo Auzmendi que tenía destino de red. Y como si fuera poco, Jhohan Romaña casi rompe el cero de cabeza, entrando solo como una tromba, pero la pelota se fue apenas por encima.

El dominio era total. Santos no hacía pie y apenas inquietaba con algún intento aislado. Hasta que la lógica se impuso: recuperación en mitad de cancha, salida rápida y Nicolás Tripichio sacó un derechazo infernal que se clavó contra el palo. Golazo y justicia para un Ciclón que era ampliamente superior.

Pero el fútbol no perdona. Cuando parecía que los de Boedo tenían todo controlado, Santos acertó una sola jugada colectiva… y facturó. Participaron Rollheiser y Neymar, y la terminó Gabigol con una definición perfecta, de esas que no suelen fallar. Un golpe inesperado para San Lorenzo, que había hecho todo bien hasta ese momento.

Ese empate le dio vida a los brasileños. Neymar empezó a soltarse, a moverse por todo el frente de ataque y a marcar diferencias. Santos creció y cerró mejor un primer tiempo que, por lo hecho en el desarrollo, merecía perder.

En el complemento el partido se emparejó. Ya no hubo un dominio tan claro, aunque San Lorenzo nunca dejó de intentarlo. Empujado por su gente y por el ingreso eléctrico de Nahuel Barrios -que hasta se dio el lujo de encarar y sacarse de encima a Neymar- el equipo fue para adelante con más corazón que claridad.

Le faltó fineza en los últimos metros, sobró entrega y actitud. San Lorenzo lo fue a buscar hasta el final, pero no alcanzó. Se quedó con un empate que sabe a poco y que obliga a ir a buscar afuera los puntos que dejó escapar en casa. Porque si algo quedó claro en Boedo es que este equipo está para más.