San Lorenzo resistió de manera heróica en el Monumental pero quedó eliminado por penales

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San Lorenzo resistió de manera heróica en el Monumental pero quedó eliminado por penales

El Ciclón jugó 90 minuto con uno menos por la expulsión de Reali y estuvo a dos minutos de clasificar. River lo empató 2 a 2 en la última y lo ganó en los penales.

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En una noche de locos, San Lorenzo estuvo muy cerca de revivir el famoso 8M del “Silencio Atroz” de hace 18 años porque jugó 90 minutos con uno menos en el Monumental. Pero River lo empató 2-2 en el último minuto suplementario con el poco aliento que le quedaba. La resistencia del Ciclón fue heróica, aunque no alcanzó. En los penales, Orlando Gill se lució con dos atajadas, pero después el local lo ganó 4 a 3. Los de Gustavo Alvarez quedaron eliminados en octavos de final del Torneo Apertura, pero no tienen nada que reprocharse.

No la pasó nada bien San Lorenzo desde el arranque en el Monumental. River atacó y lo llevó contra un arco generando varias chances peligrosas. Fausto Vera contó con un par de chances que se fueron desviadas, un cabezazo y un remate luego de una salida en falso de Orlando Gill. El arquero paraguayo luego se redimió con un tapadón tras una pérdida de Nicolás Tripichio, que se complicó solo.

Le costaba horrores al Ciclón pasar la mitad de la cancha. Nahuel Barrios no estaba enchufado como de costumbre y no pesaba ofensivamente el visitante. Beltrán, el arquero millonario, no tuvo que intervenir prácticamente. Quedaba lejísimos el área de enfrente.

Todo iba a empeorar cuando Matías Reali le dio un planchazo a Tomás Galván. El árbitro, Sebastián Zunino, lo amonestó en primera instancia, pero Silvio Trucco llamó desde el VAR para que fuera a revisarla al monitor. El juez principal lo terminó expulsando al '11' azulgrana.

Desde los 30 minutos del primero tiempo, los de Boedo se quedaron con diez. Una noche que se le hizo de pronto una pendiente muy inclinada. A partir de allí, la misión de San Lorenzo fue resistir. Si once contra once ya le costaba llegar hasta el arco de River, con uno menos, ni hablar.

Y de pronto, contra todos los pronósticos por el escenario que se le presentaba, el Ciclón silenció al Monumental: un pelotazo de Gill derivó en que el Perrito tirara un centro entre tres jugadores y Rodrigo Auzmendi apareciera por detrás de Rivero para cabecear al gol. Un gol totalmente fuera de contexto que sorprendió a propios y extraños. Fue, de hecho, la primera llegada clara de los de Alvarez.

Galván se perdió el empate justo antes del entretiempo, cuando tiró afuera un regalo de Mathias De Ritis, que rechazó corto y al medio. River entró nervioso al complemento. Con la obligación de darlo vuelta, todo el estadio empezó con el “Movete, movete”. Entró Juanfer Quintero, pero San Lorenzo, de contraataque, casi lo liquida: Barrios robó, trasladó, habilitó a Auzmendi y Beltrán se mandó una salvada gigante para tirarla al córner cuando se le metía por arriba.

No entró esa y River, a pura presión y gracias a la calidad de Quintero, llegó al empate. El colombiano puso una asistencia de lujo por arriba para Marcos Acuña, que la mandó a guardar.

Alvarez refrescó algunas piernas con los ingresos de Facundo Gulli y de Ignacio Perruzzi por el Perrito (fundido) y Rattalino (amonestado). El local amenazaba, pero San Lorenzo no se resignaba. Auzmendi tuvo otro remate que contuvo Beltrán. Y River respondió con un tiro de Ian Subiabre que no fue problema para Gill.

Se hizo grande la figura de Romaña como bandera de la resistencia. Pero los de Núñez se venían una y otra vez. Un cabezazo de Lucas Martínez Quarta al lado del palo provocó el fallido grito de casi todos en la cancha. Pero no fue.

Con valentía y dientes apretados, el Ciclón llevó el partido al alargue. Y ahí dio otro golpe. A los 3 minutos, Fabricio López le ganó a Acuña y Kendry Páez para conectar un tiro libre de Gulli y clavar el segundo. Estalló el banco azulgrana en el festejo, pero también estalló el Monumental insultando a sus jugadores.

Y otra vez: a resistir. Pasó el primer tiempo suplementario, con una clara que Subiabre tiró por arriba del travesaño. Ya en el segundo suplementario, Gill sacó una mano salvadora de la nada para evitar el empate de Giuliano Galoppo.

Gonzalo Montiel sí la metió de cabeza, pero estaba en offside y fue correctamente anulado. De hecho, el VAR chequeó y le dio el okey al línea que sancionó bien con su bandera levantada.

Se terminaba todo, pero adicionaron 2 minutos más. Y en la jugada final, Juanfer Quintero mandó un centro, nadie la tocó y la pelota se le coló en el segundo palo a Gill, junto cuando la gente local cantaba “Que se vayan todos”. Final y penales. Infartante noche en Núñez.

En River patearon: Quintero, Galoppo (atajó Gill), Salas, Páez (atajó Gill), Montiel y Freitas.

En San Lorenzo patearon: Insaurralde, Corujo, Herazo, Gregorio Rodríguez (atajó Beltrán), Perruzzi (desviado) y De Ritis (atajó Beltrán y pegó en el palo)