El aguante no le alcanzó
San Lorenzo jugó mal y no pudo llevarse los tres puntos frente al Lobo. Menseguéz, por un penal que no fue, y Pintos, fueron los goleadores. El Rayo salió lesionado. El miércoles, la Sudamericana.
San Lorenzo tenía una parada brava en el Bosque. A pesar del buen momento del equipo de Simeone, Gimnasia significaba un escollo difícil, pues peleando por el descenso, los de Madelón siempre son duros.
A pesar de que el Lobo pelea abajo en la tabla, salió a jugar el partido mucho más metido que el Ciclón. A los cuatro minutos, el Chaco Torres comete un error grosero, anticipando lo que vendría más tarde. La pelota le pasa por debajo de la suela y Aued la manda por arriba.
Estaba perdido e impreciso San Lorenzo. Gimnasia se mostraba ordenado, entendiendo que ganando el mediocampo tendría más chances de llegar al gol.
A los 13 minutos el Ciclón tuvo la más clara. Rovira mete el centro atrás, y Romeo, tras girar, la manda por arriba. Igualmente, el línea había cobrado el adelantamiento del Bernie.
Promediando la primera etapa, ocurre un error enorme en el fondo. Migliore, obligado a jugar con los pies, se la deja corta a Bottinelli. Vizcarra la recupera, se la deja a Castro y este nuevamente para el ex Rosario Central, quien saca un remate bajo y cruzado, directo al gol. El arquero regalo el gol, pudiendo mandar esa pelota bien larga, al centro del campo.
Salvo unos minutos antes de recibir el gol, San Lorenzo nunca dominó el partido. Es más, Gimnasia siempre estuvo más cerca de anotar el segundo tanto. Hasta que a los 38 minutos Laverni cobra un penal que solo él vio.
La pelota cae en el área, Romeo se la baja a Aureliano con el pecho, a quien le queda alta y le rechazan la pelota a la altura del pecho. La acción de Romero fue legal, pues no toca al paraguayo con su pierna. Pero viendo todo desde atrás, Laverni decide sentenciar el tiro desde los doce pasos. Menseguéz lo cambia por gol definiendo arriba y a la derecha de Sessa, de manera exquisita.
Gastón Sessa fue amonestado por protestar y se salvó de la expulsión. Pues luego de ver la amarilla, le siguió haciendo gestos a Saúl Laverni, en lo que podría haber sido una remake de su encontronazo con Pezzotta cuando el arquero aún atajaba en Vélez.
En la segunda parte Simeone mandó a la cancha a Pintos, en lugar de Leiva. Le salió bien la jugada al Cholo. A los dos minutos el uruguayo metió el segundo. Llegó al fondo, engancho para la zurda y tiró un centro que se le coló en el ángulo a Sessa. Pintos y Civelli festejaron abrazados, luego de aquel entredicho en Santa Fe.
San Lorenzo se encontraba en ventaja, pero no lo merecía. Simeone mandó al campo al Kily y al Papu Gómez, por Rovira y Menseguéz, respectivamente. El Rayo salió por una lesión en su tobillo derecho.
Gimnasia siguió con su plan: ir al frente. De esa forma peloteó al Ciclón. Primero, Migliore encontró un remate de Teté González. Luego, Aued mete un tiro libre en el travesaño.
Recién a los 36 minutos el Ciclón se acordó de atacar. Romeo recibe en el área, desparrama a Sessa y tira; lamentablemente, un defensor del Lobo la saca en la línea. Cinco minutos más tarde el futbolista de Tandil vuelve a quedar mano a mano con el arquero, quien tapa el remate. Parecía que el conjunto Azulgrana iba a llevarse los tres puntos, pero no fue así.
En tiempo cumplido, Migliore manda al corner un remate de Castro. De ese tiro de esquina viene el cabezazo de Maldonado que deriva en el gol del empate. Era demasiado tarde para ganar el partido, pues San Lorenzo no tuvo otra jugada de gol.
Quizá haya sido el cansancio, pero lo cierto es que San Lorenzo jugó mal en La Plata. No pudo sostener el resultado con sus abanderados del aguante: el Kily González y Rivero. Ahora, a pensar en la revancha frente al River uruguayo.

