Gran reconocimiento
La familia de San Lorenzo de Almagro le brindó el mejor homenaje a aquellos Campeones de 1959. El Pedro Bidegain saludó con emoción a estas glorias que festejaron sus bodas de oro azulgranas.
Pese al dolor y la muy triste noticia que causó el deceso de Héctor "Tingui" Facundo, integrante de aquel equipo campeón de 1959, el Club le realizó un merecido reconocimiento a muchos de los integrantes de aquel equipo dirigido por el "Ciego" Barreiro.
Hoy domingo por la tarde, en minutos previos al inicio del encuentro entre San Lorenzo e Independiente, el Pedro Bidegain apaludió de pie a José Francisco Sanfilippo, Omar Higinio García, Norberto Boggio, Norberto Schiro, Carlos Ferro, Santos Giofré y en especial al hijo de Héctor Facundo, quien ingresó al estadio con una camiseta azulgrana de su padre.
Previamente los homenajeados visitaron el Museo, ubicado en el primer piso del Estadio, acompañados por los miembros de la Subcomisión de Asuntos Institucionales. Posteriormente fueron recibidos en la Sala de Prensa "Los Matadores", donde fueron homenajeados en un acto que contó con la participación de los directivos Miguel Matas y Marcelo Ercolano. Además estuvieron presentes Sergio Villar y Roberto Telch.
Sin duda alguna, el gran momento de la tarde significó el respetuoso recuerdo para la memoria de Facundo y el abrazo conmovedor para su hijo y su señora esposa, quienes se mostraron muy conmovidos y agradecidos por el homenaje.
Quien esto escribe observó los rostros de estos campeones, que manifestaron un hondo pesar, tras perder a su segundo compañero en este año, después de la muerte del santiagueño Miguel Angel Ruiz.
Plaqueta y medalla recordatorias, camiseta actual del club con el número de antaño y carnet de Ex jugador de la Institución para acceder a cualquier encuentro, más el eterno aplauso de la hinchada y el cariño de los que peinan canas que se acercaron para el abrazo y la foto, se metieron en el corazón de estos campeones inolvidables.
Para ellos, el honor y el respeto y para Facundo, el interminable abrazo de amigo,con la convicción de saber que esos cafés interminables y sus charlas que con él mantuve, marcaron gratos momentos que quedarán por siempre en mi memoria.

