Se despidió sonriendo
San Lorenzo le ganó por 2 a 1 a Banfield con los goles de cabeza de Bottinelli y Menseguez, y de esta manera le puso fin a las siete fechas sin victorias. Para la visita marcó un ex Ciclón, Erviti.
Era la despedida y ante su gente.
El equipo de Ramón tenía la presión de ganar, de despedirse de la mejor forma ante su hinchada. Y no defraudó, al menos en cuanto a lo que respecta al resultado.
Banfield llegaba con un presente similar al del local, con seis partidos sin poder triunfar y la necesidad de sumar para aunque sea limpiar un poco su imagen.
De entrada el trámite del partido parecía favorecer al equipo de Falcioni, toques cortos y seguros, demostraron un poderío en la posesión de pelota en los primeros minutos.
Sin embargo la primer jugada de riesgo la tuvo el equipo del Pelado, tras un corner y un remate de Pereyra, que luego salió lesionado antes del primer cuarto de hora.
El encuentro se presentaba aburrido, con escasas chances para ambos equipos.
Con el correr de los minutos, Banfield mermó en el predominio inicial de la pelota, en tanto que San Lorenzo iba con lo que podía (y lo que tenía), hacia el arco de Bologna.
Si bien no se pudo suplir la ausencia del Pipi Romagnoli, el Ciclón se las rebuscó y atacó por los costados, tirando muchos centros para que los que ingresaban por el medio definieran.
De todas formas, el primero en golpear fue el Taladro.
Tras una pelota perdida por Chaco Torres casi en mitad de cancha, Erviti inició un contraataque veloz con el chico Méndez, quién recibió entrando al área de Migliore, se frenó, y al ver ingresar sólo al 10 de su equipo, se la cedió para que definiera con toda su clase al ángulo del Loco.
Un golazo, inatajable. Digno de un crack.
Sobre el final de la primera etapa casi amplían los del Sur tras un centro venenoso, pero que logró despejar Migliore.
En el complemento, el que salió con todo fue San Lorenzo.
Y el empate no tardó en llegar. Tras un corner, Jonathan Bottinelli apareció sólo en el área y definió a un ángulo dejando sin chance alguna al arquero Bologna.
En la siguiente, el equipo de Ramón casi moja de nuevo: Menseguez tras un saque de su arquero, ganó la pelota, eludió a un rival y casi entrando al área grande remató con mucha violencia, pero la pelota salió alta.
Los de Falcioni también tuvieron sus chances, primero con un remate tras un rechazo, de Ariel Rosada, que salió desviado, y luego, con un mano a mano del chico Ferreyra, uno de los más desequilibrantes en el equipo del Sur, con un remate que fue devuelto por el palo.
Sin embargo, esta vez sí le iba a tocar sonreír al Ciclón, luego de tantas pálidas. Tras un desborde de Aureliano Torres, Menseguez logró conectar de cabeza y definir hacia el segundo palo.
Gol y 2 a 1. Y delirio en el Bidegain.
De esta manera, San Lorenzo cortó la sequía de siete fechas sin triunfos, llegando así a los 24 puntos en la tabla y dándole otro color a este final de torneo que empezó con todas las luces y las ilusiones y que se fue apagando con el correr de los partidos.
El tiempo dirá si continuará o no Ramón al frente del Ciclón y si vendrán o no los refuerzos que tanto pide y que necesita el plantel para afrontar lo que viene.
Dependerá del nuevo presidente, Carlos Abdo.

