Clásica igualdad
En un partido que fue de menor a mayor, San Lorenzo sigue demostrando que le sienta incómodo jugar en su estadio y no salió del empate ante un Racing que casi se lo gana. Gigliotti estrelló dos tiros en el travesaño. El historial sigue parejo: 57 a 57.
Partido emotivo el que jugaron el Ciclón y La Academia en el Bidegain. Los locales, con la necesidad de sumar para escaparle al fondo de la tabla de los promedios y de paso, mejorar su ubicación en un Apertura que lo encuentra lejos de la punta, en tanto que los visitantes, con el estímulo de triunfar para no perderle pisada a Boca en la lucha por el título. Ambos se quedaron con las ganas, porque este empate sin goles de poco les sirve.
Los primeros 20 minutos del encuentro demostraron un trámite parejo, con muchas imprecisiones y poca claridad en el juego. Apenas se registró hasta ese momento, un cabezazo de Kalinski al primer palo que se fue cerca. A partir de allí, las chances comenzaron a llegar para ambos lados. Podría haber sido esa jugada en la que el Pipi dejó de cara al arco a un Pacheco que ingresaba al área grande, pero su remate salió débil y desviado. Racing, con su talentoso Giovanni Moreno, también avisaba, tras una estirada en una habilitación de Teófilo Gutiérrez que tapó Migliore.
Antes, el propio Loco le había ahogado el grito al goleador cafetero, tras haber quedado mano a mano luego de una gran habilitación de Toranzo. Sin embargo, la más clara de esa etapa, fue del Ciclón. Luego de combinar con Salgueiro, Gigliotti ensayó un remate que fue una mezcla de potencia, pero también de precisión para colocarla. Su tiro fue devuelto por el travesaño, ante un Saja que nunca llegaría a ese envío.
No iba a ser la única vez que el arco se lo negaría al goleador, ya que en el complemento un cabezazo suyo, pero en el otro arco, fue devuelto por el travesaño nuevamente. No había caso. Minutos antes estuvo cerca de marcar el ex All Boys, tras un testazo de Bottinelli luego de dar rebote el Chino. El Turco movió el banco, buscando la llave para abrir el partido, pero no alcanzó con los ingresos del Pulpito González, Gutiérrez y más sobre el final Menseguez.
Para colmo, en los últimos instantes del partido, casi se lo lleva el equipo de Simeone. El Demonio Hauche, que entró por Moreno, hizo de las suyas y si no hubiera sido por la buena tarde de Migliore, la historia hubiera sido otra. Tampoco tuvo su tarde Teófilo, quien estuvo bastante errático. A grandes rasgos, se rescatan algunos lapsos en los que el Ciclón dominó, aunque lo cierto es, que le sigue costando sumar de a tres en su casa y ante su gente. El Turco volvió a apostar por algunos pibes y tan mal parece no haberle ido.
Lo cierto es que esta será una semana larga para Asad, para armar y pensar el próximo encuentro, el día lunes y ante el complicado Godoy Cruz, en Mendoza.

