Vamos, vamos los Pibes
El rugby azulgrana pasa por uno de sus mejores momentos desde su llegada al club. Hoy les contamos algunos pormenores del trabajo de las divisiones inferiores y los valores que surgen de ese semillero.
En el fútbol es frecuente escuchar la expresión "los pibes del club", frase que se dice demostrando cierto cariño por los chicos surgidos de la cantera, la esperanza de que se consoliden en Primera y se constituyan en una referencia para el hincha por ser productos del corazón del club y su cariño por el CASLA.
Claro que hay excepciones a la norma, pero no es materia de esta nota analizarlas hoy.
En el rugby de San Lorenzo, dado que lleva apenas 3 años, aproximadamente, de desarrollo y 2 de competencia se podría pensar que no hay "pibes del club", todavía.
Sin embargo, para sorpresa y alegría de muchos, podemos decir que sí los hay y aquí los presentamos y explicamos porque integran esa categoría.
Lo que podría considerarse como la primera camada la forman el medio scrum Leandro Martín Vázquez y el tercera linea Diego Casas, ambos socios y fanas son producto de una de las más prolíficas fabricas de Cuervos: El Fútbol Infantil Recreativo, que desde 1986 desarrolla sus campeonatos en Ciudad Deportiva, cobijando bajo su organización a centenares de pequeños sanlorencistas, por origen o conversos que cumplen sus sueños de jugar con la azulgrana en el pecho. Al llegar a los 17 años, se termina la posibilidad y cada chico busca un nuevo horizonte.
Ahora existe el torneo de mayores, pero cuando "egresaron" Casas y Vázquez, no estaba esa posibilidad. Ambos, admiradores del rugby pero con escasa o nula experiencia en él, decidieron sumarse a los entrenamientos para aprender a jugar este deporte tan integrador, traccionados también por los colores.
Sus ganas, su sanlorencismo y sus naturales condiciones, sumadas a la atención y formación que le fueron dando sus entrenadores, dieron sus frutos y hoy integran el plantel superior siendo protagonistas de los logros recientes.
Los responsables técnicos del equipo dicen que son dos de los jugadores con mayor futuro y que si hubiesen jugado al rugby en otro club, desde chicos, hoy sin dudas integrarían un plantel de Grupo 1.
La segunda camada lleva el mismo ADN cuervo, pero en este caso ya tienen más tiempo de formación interna. Son los chicos surgidos de la Escuelita de Rugby, fundada hace 3 años para socios de 6 a 17 años y que todos los sábados por la mañana corren con la ovalada.
Los que van progresando integran luego los planteles juveniles que entrenan martes y jueves. De ese proceso llegaron a ser convocados a Plantel Superior, los hermanos Ayrton y Luis Zurita, menores de 18, pero que pudieron sumar minutos con los grandes en un amistoso con los amigos de Club Italiano, en un partido nocturno inolvidable para muchos, especialmente para estos dos pibes del club.
Desde luego ya recibieron el tradicional corte de pelo salvaje de parte del Punky, uno de los referentes del plantel y se convirtieron en los primeros 2 rapados de la historia.
Así, poco a poco, el plantel representativo de San Lorenzo se va integrando con jugadores de corazón y formación azulgrana quienes junto al aporte de los que llegan con sus experiencias externas (siendo o no hinchas) componen un mix muy positivo y van formando la cultura rugbística.
En otra ocasión hablaremos de la legión extranjera; jugadores que se sumaron por su hinchismo por San Lorenzo o por su pasión por el rugby y que aportan su conocimiento y junto a los nacidos y criados en el club dan vida a esta experiencia.
Nota: Dr. José Vázquez

