Falleció Edgard Parizzia, figura del básquetbol azulgrana

El Goyo llegó desde Santa Fe al Ciclón en 1954. Allí brilló 12 años y consiguió nueve títulos. Jugó el Mundial de 1959. Un pedazo importante de la historia del basquet azulgrana.

Edgard Parizzia, un pedazo de hstoria grande del basquet azulgrana (Foto: Archivo MA)

Edgard Parizzia, un pedazo de hstoria grande del basquet azulgrana (Foto: Archivo MA)

El sábado 6 de marzo falleció Edgard Domingo Parizzia a la edad de 74 años. En el mundo de básquetbol siempre fue conocido por su apodo, Goyo, y por su enorme capacidad para anotar puntos a distancia.

Así lo recuerda una de las mejores plumas del periodismo deportivo argentino, especialido en basquet, Osvaldo Ricardo Orcasitas (ORO), de una rica trayectoria en la Revista El Gráfico.

Goyo Parizzia tenía un "Tubo" entre sus manos y el cesto.

La misión de Edgard Domingo Parizzia en una cancha de básquetbol parecía difícil, pero él la hacía fácil: apuntar, tirar y encestar.

Esta secuencia suya, tan vital del juego, pasó a la historia porque estuvo enaltecida por el gol. Siempre, desde la media y larga distancia. Es decir, "Goyo" fue un jugador apetecido por todos, porque tenía "puntos en las manos".

Nació en la capital santafesina el 24 de noviembre de 1935. Surgió de ese semillero prestigioso e inagotable del básquetbol argentino que fue Gimnasia y Esgrima de Santa Fe, el mismo de donde salieron internacionales como Raúl Calvo, Julio Carrasco, Arturo González, Armando Lombardi, Tomás Vío, Luis Piedrabuena, Juan Luis Sabatini, Alfredo Murillas y Ricardo Crespi.

Tuvo un breve pasó por Unión y volvió a su club origen. Su vidriera nacional fue el Campeonato Argentino realizado en Córdoba en 1954. Con Santa Fe llegó a la final ante el equipo local. La perdió 45-42.

El periodista Carlos Fontanarrosa en la revista "El Gráfico" escribió sobre "la consagración de un pibe nuevo y excelente: Edgard Parizzia". Destacó: "Tiene 18 años, 1,89 m. de estatura, agilidad y buen sentido. Rebotea y hace goles de cachetada".

Lo vio jugar Héctor Romagnolo, el que fuera centro del equipo de Belli-Capece-Trama en San Lorenzo de Almagro y que era el técnico de las divisiones inferiores, y le propuso venir al club de Boedo. Todavía hoy retiene en su memoria la fecha exacta de su llegada a la Capital Federal: 9 de diciembre de 1954.

Entre 1955 y su retiro a principios de 1967 fue jugador de la primera azulgrana durante doce temporadas.

Se consagró campeón del Oficial de la Asociación Buenos Aires cuatro veces, en 1956, 1957, 1959 y 1960.

El Torneo Apertura de la misma entidad lo ganó en tres ocasiones: 1957, 1958 y 1966.
Logró el Campeonato Metropolitano en 1956.

Fue tapa de "El Gráfico" en el número 1917, el 18 de mayo de 1956.

En la edición de 1963 de la competencia porteña, que ganó Boca Juniors, fue el goleador con 119 puntos convertidos en 5 partidos (23,8 de promedio).

También con San Lorenzo se clasificó Campeón Argentino de Clubes en 1958, cuando se jugó por invitación en Buenos Aires y la final le ganaron 84-74, en el Luna Park, a Unión de Santa Fe.

Una vez, promediando la década del 60, el periodista Piri García, en la revista "El Gráfico, le hizo una referencia a que él siempre jugaba de frente al tablero y le recordó que también podía jugar de espalda...

"¿Para qué? -le respondió-... Si al aro lo veo de frente. A mí que me den la posibilidad de un jump-shot o de una posición fija y la clavo. Tirando ganchos de espalda rompería los focos...

Con el "Flaco" Carlos Vasino compuso un dúo clásico del básquetbol argentino, una "yunta brava", como calificó el nombrado mítico semanario. Estuvieron doce temporadas juntos.

"Lo que mejor hace Parizzia es pasar la pelota y lo peor es no tirar al cesto", lo radiografió su compañero de fórmula en la cancha.

 

Al año de su explosión nacional, Parizzia fue convocado por la dupla técnica Casimiro González Trilla-Fracisco del Río para los Juegos Panamericanos de México 1955. Así pudo alternar con los campeones mundiales Oscar Furlong, Ricardo González, Alberto López, Juan Carlos Uder y Roberto Viau.

 

Lograron la medalla de plata, detrás de los Estados Unidos de América, totalizando cuatro triunfos y una derrota, pero el partido entre sí lo ganaron 54-53 en uno de nuestros resultados históricos. Al haber perdido 61-57 con Brasil, quedaron relegados en el desempate por "goal average" y bajaron un escalón en el podio.

Con posterioridad, en nuestra Selección Nacional, jugó dos Campeonatos Sudamericanos: en Cúcuta 1955, convocado por Jorge Canavesi (cuarto, 5-3), y Santiago de Chile 1958, designado por el "Cholo" Pérez (cuarto, 4-3).

También participó en el Campeonato Mundial de Chile 1959, llevado por Pedro Rafael Pasquinelli (décimo, 3-3).

Como mundialista disputó 6 partidos y promedió 14,5 puntos.

La foja internacional de las Selecciones Nacionales que integró Edgard Parizzia registra en total 26 partidos disputados, con 16 triunfos y 10 derrotas.

En tren de elegir, Goyo dijo lo suyo: "¿Mi mejor año? Mientras hiciera goles, todos los años eran buenos... Mi récord en un partido fueron los 46 puntos que le metí a Círculo Urquiza. Mi mejor marcador fue Colmenero, cuando pasó a Barracas Central. Una vez, en 1955, no le pude hacer ni un solo tanto".

En 1958 se consagró campeón argentino en su ciudad natal, pero jugando para Capital Federal. La final fue dramática y los porteños consiguieron ganar 56-52.

"Me gritaban desertor... me volvieron loco, me trataron mal en mi casa. Por eso proclamo que ir a un Campeonato Argentino era ir a la guerra. Y si lo digo yo que soy del Interior, por algo debe ser..."

Tras su retiro, se dedicó a ser entrenador una vez que hizo el curso de técnico. Pasó por San Lorenzo de Almagro (1969 / 1976), Bet Am de Lanús (1977) y Boca Juniors (1978 / 1985).

Como entrenador de San Lorenzo, fue campeón 1971 y 1973 del Oficial de la Asociación Buenos Aires.

 

Terminó como gerente general del CEMBA 90, el ente que organizó en nuestro país el Campeonato Mundial, y asesor de la Secretaría de Deportes de la Nación, además de su empinada carrera en el Banco de la Nación Argentina.

De su matrimonio con Beatriz "La Negra" Spinosa nacieron Edgardo Gabriel y Wálter Marcelo, sus dos hijos que tambien jugaron al básquetbol como el padre. El más trascendente fue el mayor: lo hizo en nuestro país (cuatro temporadas en la Liga Nacional "A"), la NCAA norteamericana (Reno Nevada), Italia (Caserta) y Suiza (Lugano), donde se radicó y es gerente de The Corner Bank en el sector VISA. El menor es médico oncólogo especializado en trastornos óseos.

La fórmula de Goyo Parizzia era apuntar, tirar y encestar. Como si nada...

Mundo Azulgrana

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